LOS PROFETAS

Los profetas gritaban en las plazas que “no hay soledad ni túnel que Jesús no pueda atravesar contigo” (D. Ange).                                                        Los profetas susurraban que la esencia misma de la felicidad no está lejos del amor y que el secreto de una vida realizada no es otra cosa es llenarla de amor, haciendo nuestras las palabras de Tácito, historiador y orador latino: “Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor”
¡Si, los profetas gritaban al viento que solamente el amor hará posible que hagamos que “el mundo sea un poco más hermoso y mejor, por haber vivido tú en él” (Og Mandino)!