ESPECIAL SAN JOSÉ: PATRONO DE LA IGLESIA UNIVERSAL.







ESPECIAL SAN JOSÉ: PATRONO DE LA IGLESIA UNIVERSAL.

   El evangelista Mateo ha presentado la genealogía de Jesús partiendo de Abrahan y pasando por David. El último descendiente de David nombrado es «José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, el Cristo».

    De José se dice «que era un hombre justo», un término de profundo significado en el Antiguo Testamento, que asume, a propuesta de Dios, la paternidad de Jesús.
      Dice Benedicto XVI, en el libro «La infancia de Jesús» que «la calificación de José como hombre justo (zaddik) va mucho más allá de la decisión de aquel momento: ofrece un cuadro completo de San José y, a la vez, lo incluye entre las grandes figuras de la Antigua Alianza, comenzando por Abraham, el justo»
          Continúa el Papa diciendo que «el Salmo 1 ofrece la imagen clásica del «justo». Así pues, podemos considerarlo casi como un retrato de la figura espiritual de San José. Justo, según este Salmo, es un hombre que vive en intenso contacto con la Palabra de Dios; «que su gozo está en la ley del Señor» (v. 2)…
          Mientras que el Salmo 1 considera como característico del «hombre dichoso» su habitar en la Torá, en la Palabra de Dios, el texto paralelo en Jeremías 17,7 llama «bendito» a quien «confía en el Señor y pone en el Señor su confianza». Aquí se destaca de manera más fuerte que en el salmo la naturaleza personal de la justicia, el fiarse de Dios, una actitud que da esperanza al hombre…»
      Desde esta perspectiva, Jóse era un «hombre justo» que vive en intenso contacto con la Palabra de Dios (salmo 1) y que confía en el Señor y pone en el Señor su confianza (Jer 17,7).