I Domingo de Cuaresma. CICLO A

I Domingo de Cuaresma. CICLO A

 

Tentaciones Cristo (Botticelli)

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

    Bienvenidos todos a la celebración de este primer domingo de Cuaresma. El pasado miércoles comenzó este tiempo sagrado de preparación para  la fiesta de la resurrección del Señor. La iglesia nos anima a los cristianos a prepararnos bien para esa celebración tan importante de los que creemos en Jesús. Por ello, se nos invita a mirar bien nuestro interior, a reconocernos pecadores e intentar cambiar. La cuaresma es precisamente un tiempo de conversión, de cambio  confiando en la misericordia del Señor que es eterna, si se lo pedimos con fe, seguro que El nos ayudará. Confiemos en su amor.

 

 MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (Gén 2,7-9;3,1-7)

  En la primera lectura del libro del Génesis se nos recuerda la ruptura entre el hombre y Dios, entre el hombre y el hombre, entre el hombre y la naturaleza, y dentro de sí mismo. Es el desorden que el pecado introdujo en la armonía de la creación.

 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( Rom 5,12-19)

         La salvación, de la que nos habla San Pablo en la segunda lectura, nos dirá como Jesús le ha dado la vuelta a aquella realidad del pecado desde los inicios de la humanidad: él es el nuevo Adán.

   MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 4,1-11)

 En el evangelio, de una manera muy concisa, nos relata San Mateo, las tentaciones de Jesús en el desierto. La experiencia de la tentación es una constante en la historia del pueblo de Dios. El Mesías quiere revivir intensamente la historia de ese pueblo

 

  PETICIONES:

1.-Que proteja a su Iglesia, la lleve siempre por el camino de Jesús y salga victoriosa de las tentaciones y pruebas. PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.

2.-Que haya solidaridad  con los que en el mundo pasan hambre y abra el corazón de los hombres para compartir con los más necesitados. PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.

3.-Que nos enseñe a amar sin discriminación a nuestros hermanos los hombres de todas las razas y a trabajar por el bien y la paz. PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.

4.-Que los pecadores escuchen su palabra y cambien su corazón y sus obras. PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.

5.-Que todos los pueblos de la tierra se esfuercen en superar las tentaciones de la violencia, del poder injusto y de la insolidaridad. PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.

6.-Que los Medios de Comunicación no se conviertan en fuente de tentación, especialmente para niños y jóvenes, y defiendan los valores humanos y espirituales de todos. Oremos

7.-Que  los jóvenes no se dejen seducir por el consumismo y el placer y para que no caigan en una visión materialista de la vida. Oremos

8.-Para que todos nosotros no caigamos en la tentación del conformismo y la pasividad y sepamos dar testimonio de nuestra fe. Oremos

OFRENDAS:

 Cristo no tiene manos, tiene sólo nuestras manos para construir un mundo nuevo donde habite la justicia. Cristo no tiene pies, tiene sólo nuestros pies para poner en marcha a los

oprimidos por el camino de la libertad. Cristo no tiene labios, tiene sólo nuestros labios para proclamar el evangelio a todas las personas. Cristo no tiene medios, tiene sólo nuestra acción para lograr que todos los hombres sean hermanos.  

PADRE NUESTRO:

     El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa. Habitaban tierras de sombras y una luz les brilló. Decía una voz: Grita. Di a las ciudades de Judá: “Aquí está vuestro Dios”, el Dios de la paz, el Dios de la alianza, el Dios de Jesucristo”…. Y porque sabemos que nos escuchas y que son palabras que nos enseño tu Hijo amado nos atrevemos a decir: ….

MONICIÓN PARA LA COMUNIÓN

   Jesús viene a ti, para dártelo todo: su inmenso amor, su perdón, sus méritos. Quiere enriquecerte sin medida… Dios es tuyo, y en la medida que tú le acojas y le aceptes, Él te llenará con sus dones, y te ayudará a ser su fragancia en tus ambientes.

 MEDITACIÓN

 Tú no eres, Señor, un Dios impasible, no eres distante y duro con los hombres.

Tú conoces nuestra debilidad, nuestro orgullos, violencias y egoísmos; conoces bien nuestras miserias.

Tú que eres Misericordioso.

Tú que eres compasivo, compadécete de nosotros.

Si nos ves caídos, levántanos.

Si nos ves enfermos, cúranos.

Si nos ves manchados, límpianos.

Si nos ves cobardes, fortalécenos.

Si nos ves engañados, enséñanos.

Si nos ves tristes, alégranos.

Si nos ves mezquinos, agrándanos.

Si nos ves solos, acompáñanos.

Danos, Señor:

el aceite de tu Espíritu.

El agua de tu Espíritu.

El fuego de tu Espíritu.

La luz de tu Espíritu.

La risa de tu Espíritu.

El amor de tu Espíritu.

La presencia de tu Espíritu.

Quédate con nosotros, Señor,

Sé el más dulce huésped;

métenos dentro de tu inmenso corazón misericordioso.