DOMINGO VIII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A

DOMINGO VIII DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A

 

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MONICIÓN DE ENTRADA:  

               Vamos a celebrar la eucaristía, para que Jesús ponga a prueba nuestro corazón y lo transforme en un corazón muy bueno, pues cada eucaristía es para nosotros un nuevo encuentro personal y amorosa con Dios. Para que nuestras vidas estén siempre preparadas para recibir el vino nuevo del evangelio.

    MONICIÓN A LA PRIMERA LECTUR: (Is 49,14-15)

           Los judíos deportados en Babilonia se sentían abandonados de Dios y el profeta les afirma la continuidad de la presencia amorosa de Dios, que no puede olvidar a sus ojos. Él dará sentido a sus sufrimientos.

 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( 1 Cor 4,1-5):

       San Pablo invita a los corintios a reconocer que lo importante es la verdad de los corazones, no la propia gloria. El día en que la verdad se manifiesta, reinará el verdadero orden para gloria de Dios

  MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 6,24-34)

        Jesús nos indica que hay que elegir entre el Señor y los bienes. Él afirma que el alimento y el vestido no es lo que da sentido a la vida.

PETICIONES:

 1.- Por toda la Iglesia: para que sea signo del amor de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por los pueblos del mundo: para que el Espíritu les avive el deseo de una convivencia justa y pacífica. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.-Por todas las parejas: para que sepan renovar siempre su amor. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.-Por todos los que trabajan al servicio de la fe y las comunidades cristianas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por los enfermos, los ancianos y todos los que necesitan atención. ROGUEMOS AL SEÑOR.

6.- Por nosotros: para que esta celebración sea un encuentro personal  y esperanzado con Cristo. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 OFRENDAS:

 Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte:  a quienes somos insensibles, danos tu vivencia sobre tu Padre. SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN.

PADRE NUESTRO:

   Con el Padre nuestro queremos Padre de Jesús, querido Padre Dios, ponernos en tus manos y decirte que hagas de cada uno de nosotros lo que quieras. Queremos darte gracias por todo lo que somos. Queremos decirte que estamos dispuestos a cumplir tu voluntad.   Queremos decirte, querido Padre Dios, que nos hagas imagen de tu Hijo Jesús.

  

        MEDITACIÓN:  Las pequeñas Bienaventuranzas.

1.-Felices los que se ríen de sí mismos, porque nunca acabará su diversión.

2.-Felices los que no confunden un grano de arena con una montaña, pues se ahorrarán muchas preocupaciones.

3.-Felices los que saben descansar sin buscar excusas, porque están en el camino de la sabiduría.

4.-Felices los que no se toman muy en serio, porque serán más estimados por los demás.

5.-Felices serán si toman en serio las cosas pequeñas y afrontan con calma las grandes: llegarán muy lejos en la vida.

6.-Felices si aprecian una sonrisa y olvidan un mal gesto, pues caminarán por la vertiente feliz de la vida.

7.-Felices si son comprensivos con los malos gestos de los demás; les tendrán por tontos, pero ése es el precio del amor.

8.-Felices los que piensen antes de obrar y oran antes de pensar, porque evitarán muchos errores.

9.-Felices si reprimen su lengua y saben sonreír, aunque les contradigan y les molesten; porque el Evangelio ha prendido en su corazón.

10.-Y, sobre todo, felices, si reconocen, en todos al Señor; porque la luz de la verdad brilla en su vida y han hallado la verdadera sabiduría.