Seducidos por el Camino

SEDUCIDOS

POR EL CAMINO

Sin publicar

FRANCISCO   BAENA CALVO    

 

A02jesusyelmay

 

____________________

INTRODUCCIÓN

Francisco Baena Calvo

SEDUCIDOS POR EL CAMINO pretende ser un libro para reafirmarse en la aventura de la fe cristina, sabiendo, como nos decía BenedictoXVI que  “la fe cristiana es ante todo encuentro con Jesús, una persona que da a la vida un nuevo horizonte… Dios es eterno, nació de una mujer y permanece con nosotros todos los días. Vivimos con esta confianza y en ella encontramos el camino de nuestra vida” (3-10-2007).

En  los orígenes del Cristianismo tenemos una experiencia muy precisa, la experiencia de unos hombres y mujeres, tocados y atraídos por Jesús de Nazaret, el Cristo, cuyas vidas  se convirtieron en magníficas y distintas desde ese momento, alcanzando cotas de perfección y santidad increíbles a pesar de su debilidad.

               En medio de sus afanes escucharon un na voz que les gritaba: “¡Ven y sígueme!” Una voz que se sigue oyendo en la dinámica del mundo y en la existencia de cada hombre y mujer, deseoso de encontrar un sentido global y permanente a su historia.

               ¡Si, este reclamo a seguir al Nazareno se prolonga desde el principio hasta nuestros días, y continuará hasta el final del tiempo!

La señal de la presencia del Resucitado son los santos. Los santos palpan de vez en cuando la perfección suprema de Dios y nos recuerdan a los humanos que el mal puede ser vencido solamente con sacrificio, constancia y confianza.

__________________________________

1.-EL TRIUNFO DE UN FRACASADO

La Resurrección no es algo original del Cristianismo en cuanto acontecimiento escatológico de la creencia religiosa. Lo genuino del Cristianismo será la Resurrección de Jesús no al final de los tiempos, sino “en un momento histórico”. Todos los escritos del Nuevo Testamento proclaman sin ambigüedad que el crucificado vive y se ha manifestado vivo a los Apóstoles.

       Ciertamente ninguno de los evangelios describe la Resurrección de Jesús. Afirman que el Crucificado se les ha manifestado vivo. Por esta razón, es acertada la siguiente afirmación: “El Cristianismo vive de una presencia, no de una nostalgia”.

    Verdaderamente los evangelios no describen el acontecimiento mismo y subrayan la transformación interna y externa de los mismos discípulos. Aquellos hombres, que la muerte de Jesús los deja sumidos en la desesperación y la tristeza, empiezan a anunciar con gran alegría y valentía la Resurrección de Jesús, poniendo en riesgo sus propias vidas… De hecho, casi todos los apóstoles prefirieron morir antes que renunciar a esa experiencia.

       Ahora bien, “esta seguridad pascual sin garantías”(Schweizer), es afirmada, a los ojos del Nuevo Testamento, no solamente como una transformación en los mismos Apóstoles y una experiencia subjetiva en los seguidores del Maestro, sino algo que ocurrió realmente en el mismo Jesús.

      Todos los escritos que hablan de las apariciones subrayan una transformación en el mismo Jesús. Al principio, ninguno de los Apóstoles reconocen al “Resucitado” y él se les impone a pesar de sus resistencias, recelos, dudas y sospechas.

    A decir verdad, a ninguno de los Apóstoles les fue fácil convencerse de este acontecimiento y el Resucitado “les complicó la vida a estos hombres”, que la mayoría murieron martirizados por mantenerse en sintonía y en presencia del Maestro, sufriendo incluso violencia y persecución. Y en medio de las dificultades siempre apelaron a la experiencia pascual fundante de Jesús de Nazaret.

_______________________

 

anuncio 26




 

 

__________________________