XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C.

XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C.  

 

 

Documentacion-La-obra-de-El-Greco-El-Expolio-3

MONICIÓN DE ENTRADA:  

Hace más de dos mil años se inició en nuestra historia un camino nuevo, el camino de Jesús de Nazaret. Un camino de servicio, de fidelidad al amor hasta la muerte, de esperanza para todos, especialmente los pobres. Un camino que es el camino de Dios.

MONICIÓN A LAS LECTURAS:

El cristiano debe ser oyente de la Palabra como María, la hermana de Marta y Lázaro, que a los pies de Jesús escuchaba su Palabra. La Iglesia debe ser primero oyente de la Palabra y luego anunciadora de la Palabra. Escuchemos la Palabra de Dios para que nos oriente existencialmente a Jesucristo, la Palabra Eterna del Padre.

PETICIONES:  

 1.- Para que en el mundo crezca la paz auténtica, que se cimenta en la justicia. ROGUEMOS AL SEÑOR.

  1. Por todos los misioneros y misioneras distribuidos por todo el mundo, que son capaces de entregar su vida al servicio de los demás, sobre todo de los más pobres. ROGUEMOS AL SEÑOR.

  2. Para que el Señor nos conceda aquello que más necesitamos y nos conviene. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Para que surjan vocaciones misioneros entre los jóvenes cristianos. Roguemos al Señor.

5.-Por las nuevas iglesias jóvenes de América, Asia, África   y Oceanía. Roguemos al Señor.

6.- Por nuestra Parroquia, para que nos haga cada vez más auténtica y misionera. Roguemos al Señor.

7.-Por nosotros, para que seamos auténticos testigos del amor de Dios. Roguemos al Señor.

MONICIÓN A LAS OFRENDAS:  

   Cristo, no tiene manos, tiene sólo nuestras manos para construir un mundo nuevo donde habite la justicia.

Cristo, no tiene pies, tiene sólo nuestros pies para poner en marcha a los oprimidos por el camino de la libertad.

Cristo,  no tiene labios, tiene sólo nuestros labios para proclamar el evangelio a todas las personas.

Cristo,  no tiene medios, tiene sólo nuestra acción para lograr que todos los hombres sean hermanos.

 PAZ:          

La paz que es perdón que nos libera de la ira, del rencor y de la envidia. La paz que es libertad y una vida siempre abierta. La paz que es el alimento de la convivencia y señal de amor.

La paz es necesaria y posible, pero se conquista con esfuerzo. No seremos portadores de paz si nuestro corazón no está pacificado. Te decimos todos: QUEREMOS LA PAZ, SEÑOR.

 MEDITACIÓN

1.- La vida sin amor no vale nada;

La justicia sin amor   te hace duro.

+La inteligencia sin amor te hace hipócrita;

la fe sin amor te hace fanático.

 2.- Sed bondadosos, generosos, comprensivos.

+Que todos los que se acerquen a vosotros sean mejores y más felices.

 3.-Sed la expresión viva de la bondad de Dios, bondad en la cara, bondad en los ojos, bondad en la sonrisa, bondad en vuestro saludo, Cordial y afectuoso.