XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C 

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C 

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MONICIÓN DE ENTRADA:

   Nuestra reunión de creyentes es una expresión de fe. La fe nos reúne, y aquí se expresa y se alimenta.

   Pero nuestra fe debe continuamente crecer, robustecerse y penetrar toda nuestra vida. por eso podríamos iniciar la eucaristía con la sencilla oración que -como escucharemos en el evangelio de hoy- los apóstoles dirigieron a Jesús: “Señor, auméntanos la fe”.

 

    MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Hab 1, 2-3;2,2-4):

   Hay momentos duros en la vida, en los que parece que Dios guarda silencio ante nuestras quejas. Sólo la fe y la esperanza nos ayudan a salir adelante.

  MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (2 Tim 1, 6-8.13-14):

     San Pablo nos invita a ser valientes, ya que Dios nos ha dado un espíritu fuerte.

El apóstol le escribe para impulsar su camino de fidelidad a los trabajos del Evangelio. El camino de la fe es difícil pero es nuestro gran tesoro.

        MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 17,5-10):

         La fe es capaz de arrancar montañas. Todo es posible para el que cree. Escuchemos el Evangelio.

 

 PETICIONES:  

1.- Para que la Iglesia sea hogar de misericordia para todos los hombre. Roguemos al Señor

2.- Para que las comunidades de religiosos y religiosas sean para todos un ejemplo de entrega y fidelidad. Roguemos al Señor.

3.- Para que los que viven hundidos en el mal encuentren una mano amiga que les ayude a levantarse. Roguemos al Señor.

4.- Para que los que, movidos por su afán de poder, provocan las guerras y el hambre en  el mundo, se conviertan y aprendan a amar. Roguemos al Señor.

5.- Para que los fieles difuntos sean acogidos en la casa del Padre. Roguemos al Señor.

6.- Para que el Señor perdone nuestros pecados y nos dé la gracia de vivir como hijos  suyos. Roguemos al Señor.

7.- Para que el mes de Octubre, el mes misionero, el mes del Domund, sensibilice a toda      la Iglesia en su dimensión misionera y evangelizadora. Roguemos al Señor.

 

MONICIÓN A LAS OFRENDAS:  

 Cristo no tiene manos, tiene sólo nuestras manos para construir un mundo nuevo donde habite la justicia. Cristo no tiene pies, tiene sólo nuestros pies para poner en marcha a los oprimidos por el camino de la libertad. Cristo no tiene labios, tiene sólo nuestros labios para proclamar el evangelio a todas las personas. Cristo no tiene medios, tiene sólo nuestra acción para lograr que todos los hombres sean hermanos.

 

                                                          PADRE NUESTRO:

 Con el Padre nuestro queremos Padre de Jesús, querido Padre Dios, ponernos en tus manos y decirte que hagas de cada uno de nosotros lo que quieras.

   Queremos darte gracias por todo lo que somos. Queremos decirte que estamos dispuestos a cumplir tu voluntad y queremos pedirte que tu proyecto de salvación vaya adelante en toda la humanidad y en nosotros.

PAZ:

Señor Jesús, Tú dijiste a tus apóstoles: “OS DOY LA PAZ”. No mires nuestros pecados, que ponen guerra y división. No mires nuestros egoísmos, que olvidan y menosprecian a los demás. No mires las zancadillas que tendemos a los otros, para que caigan y se humillen. No mires, Señor, nuestras guerras. DANOS, SEÑOR, TU PAZ.

 

            MEDITACIÓN: Gandhi.

1.-Dios mío, Guíame de la falsedad a la verdad. Guíame de la oscuridad a la luz.

Guíame de la muerte a la inmortalidad.

2.- Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no   decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

 3.- Señor, Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad.

 4.- Ayúdame   siempre a ver la otra cara de la medalla, Y no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

 5.- Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo, si triunfo, ni en la desesperación, si fracaso.

6.- Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

 7.- Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.

 8.- Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso. Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme. y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.

  9.- ¡Señor…si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!

 

Pautas de la Homilía

INICIO.

  1.-La Eucaristía es el cúlmen de la vida cristiana y el Sacramento que revitaliza a la Comunidad que se reúne en el nombre de Dios.

*Para celebrar con autenticidad la Eucaristía es necesario tomar conciencia de nuestra condición de discípulos de Jesucristo, muero y resucitado.

3.-El tema central de la liturgia es la fe

 DESARROLLO:  

1.-Hemos leído en la primera lectura un trozo del profeta Habacuc:

*A principios del siglo VI antes de Cristo, el profeta Habacuc denuncia a un “injusto”.

Ese injusto es el rey Joaquín, que se ha apartado del camino del Señor y se ha puesto en manos de los reyes extranjeros.

*El justo, en cambio, vive por la fe. Su vida depende de Aquel a quien ha puesto su confianza.

*La respuesta del justo en esta hora es la fidelidad, pues ha sido elegido para dar testimonio de ella.

*El grito desgarrador ante el sufrimiento y la injusticia: ¿Hasta cuándo clamaré, Señor, hasta que me escuches?

Nuestra respuesta: Dios hará justicia al final y se reconcilia con el sufrimiento desde la cruz redentora de Cristo.

2.-San Pablo le comunica a Timoteo, al final de su vida, lo que le ha sostenido y animado durante toda su tarea:

*Nunca ha actuado bajo la influencia del miedo a Dios, sino bajo el influjo del Espíritu de amor engendrado por el descubrimiento de la Buena Noticia de la inmensa misericordia divina, manifestada en Jesús.

*Esta influencia es la que le ha hecho capaz de enfrentarse a la oposición de los hombres, superando miles de peligros y dificultades.

4.-Hemos leído en el evangelio de San Lucas el capítulo 17, versículos 5 al 10:

*Los apóstoles suplican al Señor, como nosotros lo hacemos continuamente: “Auméntanos la fe”.

*La fe es una fuerza poderosa.

*La fe es la respuesta del hombre a  Dios que se revela y se entrega a él; en cuanto tal es ante todo una adhesión personal del creyente a Dios y al mismo tiempo e inseparablemente al asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado.

*La fe es un don de Dios y un acto personal, libre del creyente.

*El evangelio de hoy es una llamada de atención a nosotros, los creyentes. ¿Cómo está nuestra fe? ¿Cómo vivimos la fe?

FINAL:

1.-Supliquemos al Señor que nos conceda el aumento de nuestra fe.

2.-Anhelemos con entusiasmo que trabajemos por la extensión y el anuncio del Evangelio.

3.-Aprendamos de la Virgen María la fidelidad y la confianza en Dios del justo.