XXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C

XXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. 

 CICLO C

Imagen68

 

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

               Nuestra reunión de creyentes es una expresión de fe. La fe nos reúne, y aquí se expresa y se alimenta.

   Pero nuestra fe debe continuamente crecer, robustecerse y penetrar toda nuestra vida. por eso podríamos iniciar la eucaristía con la sencilla oración que  los apóstoles dirigieron a Jesús: “Señor, auméntanos la fe”.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (Ex 32,7-11.13-14)

 La revelación divina del Monte Sinaí subraya que Dios se opone a todos los ídolos, creaciones del hombre a través de las cuales éste cree justificar sus obras y garantizarse la seguridad.

 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( 1 Tim 1, 12-17):

   San Pablo deja entrever siempre la experiencia fundamental que ha marcado su vida y su pensamiento. Descubrió un día el carácter gratuito de la misericordia divina y entonces cayó en la cuenta de su pecado. Desde ese momento se convirtió en el propagador del amor divino manifestado en Jesucristo.

MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 15, 1-32):

Jesús presenta tres parábolas que ponen de relieve la misericordia divina, uno de sus temas predilectos.

    La conducta de Jesús con los pecadores de su tiempo es el reflejo del amor compasivo y misericordioso del Padre.

 

     PETICIONES:

1.- Para que la Iglesia sea hogar de misericordia para todas las personas. Roguemos al Señor

2.- Para que las comunidades de religiosos y religiosas sean para todos un ejemplo de entrega y fidelidad. Roguemos al Señor.

3.- Para que los que viven hundidos en el mal encuentren una mano amiga que les ayude a levantarse. Roguemos al Señor.

4.- Para que los que, movidos por su afán de poder, provocan las guerras y el hambre en   el mundo, se conviertan y aprendan a amar. Roguemos al Señor.

5.- Para que el Señor nos de la capacidad de negarnos a nosotros mismo, coger nuestra cruz de cada día y seguirle.  Roguemos al Señor.

6.-Para que el Señor nos aumente la fe, la esperanza y la caridad. Roguemos al Señor.

7.- Para que los fieles difuntos sean acogidos en la casa del Padre. Roguemos al Señor.

8.-Para que nuestra vida cristiana se caracterice siempre por la misericordia y el amor. Roguemos al Señor.

 

OFRENDAS:

Cristo no tiene manos, tiene sólo nuestras manos para construir un mundo nuevo donde habite la justicia. Cristo no tiene pies, tiene sólo nuestros pies para poner en marcha a los oprimidos por el camino de la libertad. Cristo no tiene labios, tiene sólo nuestros labios para proclamar el evangelio a todas las personas. Cristo no tiene medios, tiene sólo nuestra acción para lograr que todos los hombres sean hermanos.  

 

 MEDITACIÓN

1.-El día más bello…Hoy.

2.-El mejor destino…el Trabajo.

3.-Los mejores maestros…los hijos.

4.-El defecto más grande…el egoísmo.

5.-Lo más maravilloso…el amor.

6.-El sentimiento más vil…la envidia.

7.-La peor bancarrota…el desaliento.

8.-El regalo más hermoso…el perdón.

9.-El mejor predicador…el ejemplo.

10.-El mejor maestro…el dolor.

11.-El mejor libro…el mundo.

12.-El mejor gobierno…el dominio de si mismo.

13.-La mejor filosofía…estar en paz con la conciencia.

14.-La mejor ocupación…difundir la felicidad.

15.-El milagro más grande…Tú.

 

 Pautas de la Homilía.

INICIO.:

1.-Somos convocados para celebrar la Eucaristía, un don para el mundo. 

*Cristo mismo se nos hace presente de muchas maneras: en la comunidad que se reúne en su nombre, en el sacerdote que preside la asamblea, en la proclamación de la Palabra y en la Consagración Eucarística.

DESARROLLO:

1.-En la primera lectura hemos leído un trozo del libro del Éxodo:

*El relato de la revelación de Dios en el monte Sinaí a Moisés subraya que Dios se opone a todo los ídolos, creaciones del hombre a través de las cuales éste cree justificar sus obras y garantizarse la seguridad.

*La tribus de Israel había querido hacerse una representación de Dios y reducirlo a sus deseos, y esto es reprendido por Dios. La queja de Dios radica en que “se ha desviado del camino que Él mismo le ha señalado”, postrándose ante “un novillo de metal”

*Durante el éxodo, Dios parece perdonar el disgusto y por la insistente oración de Moisés a favor de los suyos.

*En la revelación definitiva en Jesucristo, se manifiesta plenamente la voluntad misericordiosa del Señor, entregándose en la cruz, asumiendo en su propia existencia los pecados y los sufrimientos del mundo. 

2.-En la segunda lectura, hemos leído un trozo de la primera carta que San Pablo escribe a Timoteo:

*San Pablo, en sus escritos, deja entrever siempre la experiencia fundamental que marcó su vida y su pensamiento: la conversión a Jesucristo.

*Saulo, fariseo y legalista del judaísmo, estaba convencido de su propia justicia y de la justificación/salvación por las obras de la Ley, y por esta razón perseguía a los cristianos, cuyo cuestionamiento de la misma Ley por parte de éstos no soportaba.

*La conversión a Jesucristo le hará descubrir el carácter gratuito de la misericordia divina, y, justamente ahí, reconoce su pecado.

*Reconociendo el carácter gratuito de la misericordia divina, se convertirá en el propagador del amor de Dios a la humanidad, manifestado en Jesucristo.

3.-Hemos leído el capítulo 15, versículos 1 al 32 del evangelio de San Lucas, el evangelista de nuestro ciclo C.

*Los publicanos y los pecadores acuden a Jesús, que los acoge y come con ellos.

*Los fariseos están escandalizados por la actitud de Jesús. Les indigna esta actitud de Jesús con las personas de profesiones deshonrosas y con pecadores indignos, que están al margen de la pureza del Judaísmo.

*En este marco de reproches, Jesús expresa “tres parábolas” que ponen de relieve la misericordia divina, uno de los temas predilectos del evangelista San Lucas: la parábola de la ovejas perdida, la parábola de la dracma perdida y la parábola del “hijo pródigo” o llamada del “buen padre”.

*Las tres parábolas son una reflexión sobre el misterio del perdón y de la reconciliación con la misericordia de Dios. Las tres terminan con la alegría que produce el encontrar lo que estaba perdido.

*El mensaje fundamental es claro y aleccionador: la alegría brota del perdón, y la conversión es una consecuencia del perdón.

FINAL:

1.-Supliquemos la gloria del Señor, no desviándonos de su camino y de su presencia.

 2.-Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a reconocer la misericordia divina y propaguemos el amor manifestado en Jesucristo, como hizo San Pablo.

 3.-Miremos a la Virgen para que nos ayude a alegrarnos en nuestra búsqueda hacia Dios y nos posibilite la auténtica conversión, consecuencia del perdón.