II DOMINGO DE PASCUA. CICLO C

                       II DOMINGO DE PASCUA. CICLO C

 

  Guión litúrgico de II Domingo de Pascua en el Ciclo C. Celebremos la Eucaristía en el Domingo de la Divina Misericordia. 

MONICIÓN DE ENTRADA:

                En la noche de pascua comenzábamos la gran fiesta de los cristianos. Hoy celebramos el II Domingo de Pascua, llamado el Domingo de la Divina Misericordia. 

          Jesús, muerto por amor, vive para siempre. Jesús, nuestro Maestro y Señor, nos ha abierto las puertas de la vida, nos reúne como comunidad y nos da su Palabra y su Cuerpo y su Sangre-

                Hoy nos reunimos como hacían los apóstoles, y Jesús viene entre nosotros para darnos su paz y su Espíritu, para que prosigamos su misión. Por eso celebramos con gozo esta Eucaristía.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Hch 5, 12-16:

    La Iglesia es indudablemente el nuevo Israel de la era mesiánica. Múltiples hechos lo manifiestan. 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Apoc 1, 9-11-12-13.17-19):

   El día de la Resurrección (el domingo) Juan vio a Jesús revestido de las insignias del poder. El Señor, origen y fin de todas las cosas, ha pasado por la muerte. Ahora vive. Está presente en sus Iglesias, al lado de sus jefes. Va a revelar el sentido de la historia.  

MONICIÓN AL EVANGELIO (Jn 20,19-31):

      La presencia trascendente de Jesús, tantas veces señalada en el evangelio de San Juan, se manifiesta ahora de manera indiscutible.

     Ella hace que los discípulos reciban el Espíritu Santo. Se descubre una nueva dimensión de la vida. Cristo resucitado es ciertamente el mismo Jesús que los discípulos habían conocido. Sin embargo, sólo mediante la fe se puede llegar a su realidad esencial.

 PETICIONES:

1.- Por la Iglesia, para que ofrezca a todos los que sufren el consuelo y la esperanza. Roguemos al Señor.

2.- Por todo el mundo de la enfermedad, la marginación y la pobreza, para que sea iluminado por la gracia de Cristo y por nuestro amor. Roguemos al Señor.

3.- Por los enfermos, para que vean en sus sufrimientos una prolongación de la Pasión de Cristo y le sientan cercano. Roguemos al Señor.

4.- Por los que más sufren, por los enfermos crónicos y terminales, por los que se encuentran solos y lejos de su familia, para que no les falte un buen samaritano. Roguemos al Señor.

5.- Por los acogen y cuidan a los enfermos, para que vean en ellos un sacramento doliente de Cristo. Roguemos al Señor.

6.- Por todos nosotros, para que sepamos dar respuesta a las necesidades de los que nos rodean. Roguemos al Señor.

7.-Por todos nosotros, para que sintiéndonos amados y protegidos de Dios, seamos testigos de su amor. Roguemos al Señor.

8.-Por todos los que sufren el horror de la guerra y la marginación, que encuentren siempre manos amigas que les ayuden. Roguemos al Señor.

OFRENDAS.

Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte: a quienes somos cobardes, danos tu valentía; a quienes somos hipócritas, danos tu sinceridad de vida; a quienes somos egoístas y envidiosos, danos tu entrega; a quienes somos insensibles, danos tu vivencia sobre tu Padre. SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN

MEDITACIÓN (CARDENAL NEWMAN)

Oh Jesús, ayúdame a esparcir tu fragancia dondequiera que vaya. Inunda mi alma de tu espíritu y vida. Penétrame y aduéñate tan por completo de mí, que toda mi vida sea una irradiación de la tuya. Ilumina por mi medio y de tal manera toma posesión de mí, que cada alma con la que yo entre en contacto pueda sentir tu presencia en mi alma. Que al verme no me vea a mí, sino a Ti en mí. Permanece en mí. Así resplandeceré con tu mismo resplandor, y que mi resplandor sirva de luz para los demás. Mi luz toda de Ti vendrá, Jesús: ni el más leve rayo será mío. Será Tú el que iluminarás a otros por mi medio. Sugiéreme la alabanza que más te agrada, iluminando a otros a mi alrededor. Que no te pregono con palabras sino con mi ejemplo, con el influjo de lo que yo lleve a cabo, con el destello visible del amor, que mi corazón saca de Ti. ¡Amén!

PAUTAS DE LA HOMILÍA:   

INICIO.:

1.-“Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”, nos dice el Señor en el evangelio de hoy.

*El Misterio salvífico de la Iglesia se manifiesta en la comunidad que se reúne no en su nombre, sino en el nombre del Dios Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

2.-Celebramos el Segundo Domingo de Pascua, domingo de la misericordia, tiempo de alegría y gozo para la Iglesia, y que grita desde lo más profundo: Cristo ha resucitado, Aleluya.

DESARROLLO:

1.-La comunidad apostólica de Jerusalén, la comunidad primitiva, tiene que ser, para cada generación de cristiana, un modelo de comunión y de apostolado, de entrega y de fe:

*San Lucas presenta a esta comunidad apostólica de Jerusalén como un grupo ideal  que atrae por la fuerza de su resplandor.

*Atribuye a la comunidad apostólica las cualidades que los profetas anunciaban como las características del nuevo pueblo recreado  por el Señor a través del Mesías:

a) atraer a todas las naciones hacia el pueblo de Dios.

b) reconciliar al hombre con Dios y con sus hermanos.

c) renovación del mundo.

*la comunidad apostólica hacía muchos signos y prodigios en medio del pueblo: el lenguaje del testimonio y la fuerza de la curación (una comunidad que sana las heridas y cura en nombre del Señor)

2.-En el momento en que la Iglesia es sometida a la persecución desatada por el Imperio Romano, Juan, intenta confortar a sus hermanos permitiéndoles ver el sentido profundo de los acontecimientos:

*Afirma a las “siete Iglesias de Asia”, símbolos de la Iglesia universal, el triunfo de Jesús sobre el mal y la muerte.

*Jesús es la plenitud de la vida que domina para siempre a la muerte.

*La resurrección de Jesucristo marca la columna vertebral de todo su existir y de todo su ser, y constituye la esencia misma del existir de la propia Iglesia.

3.-El evangelio subraya que el Resucitado se les manifiesta vivo a unos apóstoles asustados y temerosos, asustados y huidizos:

*nadie vio cómo resucitó Cristo sino que han visto al resucitado a pesar de las resistencias, temores, dudas y sospechas.

*El mismo que fue crucificado ha resucitado.

*Tomás se convierte en el prototipo de una mente que pretende dudar de todo a menos que no se pueda demostrar: “Si no toco ni veo no creo”

*Tomás creyó después con una fe generosa, confiada y profunda, y exclamó el primer credo: “Señor mío y Dios mío”

FINAL:

1.-Que esta Eucaristía fortalezca nuestra fe y consolide nuestra apostolado.

2.-Que la llamada a la comunión eficaz entre nosotros se haga desde la presencia pascual del Resucitado.

3.-Que seamos apóstoles de Cristo en nuestros ambientes, mirando la disponibilidad maternal de María.