LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA. CICLO C.

LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA. CICLO C.

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MONICIÓN DE ENTRADA:

  El 15 de Agosto es una fiesta grande de la Virgen María. Celebramos la festividad de la asunción de María. Es decir, su subida al cielo en cuerpo y alma.

    Los cristianos estamos contentos por María, porque ha llegado, como Jesús a la perfección.

    Celebremos alegres la misa en esta solemne festividad de la Virgen.

ACTO PENITENCIAL:

1.-Por los méritos de la Virgen María, madre de Jesús. Señor, ten piedad.

2.-Por las virtudes que tuvo la Virgen, llena de gracia. Cristo, ten piedad.

3.- Por la asunción de la Virgen al cielo. Señor, ten piedad.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Ap 11, 19a; 12,1-6a-10ab)  

       Con un lenguaje simbólico, el autor del Apocalipsis intenta animar a los cristianos perseguidos mostrando que el designio de Dios se realiza en la historia a pesar del enemigo.

     María es la figura de la Iglesia madre, que da a luz a Jesucristo, contra el cual no pueden nada las fuerzas del mal.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Cor 15,20-26):

                María, como Jesús, es la primicia de los redimidos. A ella todo le ha venido por los méritos de su Hijo, Jesucristo, muerto y resucitado.

MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 1, 39-56):

María en su asunción ha recibido el premio de su fe. Su canto de agradecimiento a Dios alumbra nuestra fe y nuestra esperanza.

  PETICIONES:                               

1.- Tú, que has querido llevar a la gloria a María, haz que todos sus hijos deseen la misma gloria, y caminen hacia ella. Roguemos al Señor.

2.- Tú, que nos diste a María por Madre, concede, por su mediación, salud a los enfermos, consuelo a los tristes, perdón a los pecadores y a todos abundancia de salud y de paz. Roguemos al Señor.

3.- Haz, Señor, que tu Iglesia tenga un solo corazón y una sola alma por el amor, y que todos los fieles perseveren unánimes en la oración como María, la madre de Jesús. Roguemos al Señor.

4.- Tú, que concediste a María el don de la fe y la disponibilidad, ayúdanos a cada uno de nosotros la gracia de seguir a Jesucristo y amar a los demás con un corazón generoso. Roguemos al Señor.

5.- Haz, Señor, que los enfermos y los que sufren encuentren en María el consuelo en su sufrimiento y el camino para llegar a Jesucristo. Roguemos al Señor.

MONICIÓN A LAS OFRENDAS:

PAN: Señor, éste es el pan que nos sirva de alimento. Tómalo tú y transfórmalo en pan del cielo.

VINO: Señor, este vino significa la alegría de vivir en amistad. Tómalo y transfórmalo en el vino de tu eucaristía.

 

  MEDITACIÓN:INVOCACIÓN A LA VIRGEN

(Juan Pablo II)

María, hija de Israel, tú has proclamado la misericordia ofrecida a los hombres, de edad en edad, por el amor misericordioso del Padre.

María, Virgen Santa, Sierva del Señor, tú has llevado en tu seno el fruto precioso de la Misericordia divina.

María, tú que has guardado en tu corazón las palabras de salvación, testimonias ante el mundo la absoluta fidelidad de Dios a su amor.

María, tú que seguiste a tu Hijo Jesús hasta el pie de la cruz con el fiat de tu corazón de madre, te adheriste sin reserva al servicio redentor.

María, Madre de misericordia, muestra a tus hijos el Corazón de Jesús, que tú viste abierto para ser siempre fuente de vida.

María, presente en medio de los discípulos, tú haces cercano a nosotros el amor vivificante de tu Hijo resucitado.

María, Madre atenta a los peligros y a las pruebas de los hermanos de tu Hijo, tú no cesas de conducirles por el camino de la salvación.

Pautas de la Homilía.

INICIO.

1.-Celebramos una de las fiestas marianas más importantes del año: la Asunción de María a los cielos.

DESARROLLO:

1.-Ser la Madre de Dios, Inmaculada y asunta al cielo no es mérito de la Virgen María.

*María nunca se glorió de si misma. Ella se siente feliz considerándose la “esclava del Señor”

2.-Por medio del si de María nos vino el Redentor.

3.-La Asunción de María subraya la íntima unión con Dios y su fidelidad en el amor.

*Ella participa plenamente del triunfo pascual de Cristo Resucitado.

*Ella nos revela a nosotros lo que estamos llamados a ser: “resucitados en Cristo”, es decir, a entrar en plena comunión con Dios.

4.-En la primera lectura del Apocalipsis, con un lenguaje simbólico, el autor intenta animar a los cristianos perseguidos que el designio de Dios se realiza en la historia a pesar del enemigo.

*La mujer, el Pueblo de Dios, engendra al Mesías sentado definitivamente al lado de Dios por la resurrección.

*Contra este Mesías no puede nada el dragón (las fuerzas del mal en general y el imperio romano en particular)

*La Iglesia retomó este imagen de la mujer para describir a María, la Madre de Jesucristo.

5.-San Pablo en la carta a los corintios subraya que en Cristo, el amor, opuesto al pecado de Adán, ha triunfado.

*Cristo es la primicia del triunfo que esperamos.

*Aunque el mal parezca invencible, Cristo acabará triunfando.

*María participa de ese triunfo de Cristo resucitado, y, por consecuencia, toda la Iglesia vemos anticipado nuestro triunfo en la asunción de María.

6.-En el evangelio, descubrimos que la elección de María como la Madre de Mesías no es motivo de orgullo para ella, sino un motivo de comprometerse y de darse en servicio a los demás.

*María estalla de gozo en el encuentro con Isabel y proclama al grandeza de Dios con el Magnificat, una de las páginas más bellas de los Evangelios.

*María recuerda la proyecto libertador del plan de Dios para el hombre, la sociedad y el mundo desde siempre.

 

FINAL:

1.-Alabemos a Dios por el triunfo de María en su Asunción, que nos ayuda a esperar en nuestro propio triunfo pascual en Cristo.

2.-Supliquemos la intercesión de María para poder vivir con autenticidad la vida en claves de servicio, entrega, amor y sencillez, como ella.

3.-Que esta Eucaristía fortalezca nuestra fe y nos ayude a mirar a María como la verdadera discípula de Cristo.