I  DOMINGO DE ADVIENTO. CICLO C

I  DOMINGO DE ADVIENTO. CICLO C

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

 El adviento es: aceptación, entrega, gratificación, oración, compromiso, esperanza, servicio, alegría; es decir, “si”, la primera palabra de Dios fue: “hágase, sea, sí….. y todo empezó a realizarse.

        Hoy comenzamos un nuevo ciclo litúrgico, ciclo C. 

        Recibamos en procesión solemne el nuevo leccionario que durante este año litúrgico vamos a escuchar.

 

ACTO PENITENCIAL  

      1.- Tú que viniste para ser el Salvador de todos los hombres. SEÑOR, TEN PIEDAD.

         2.-Tú volverás un día para llevarnos contigo. CRISTO, TEN PIEDAD.

         3.-Tú que estás siempre con nosotros y nos perdonas. SEÑOR, TEN PIEDAD.

    

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Jer 33,14-16:

      El profeta Jeremías presenta la promesa de Dios, que se ha cumplido en el Mesías, que será un descendiente del rey David.

 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Tes 3,12-4,2):    

San Pablo nos invita a prepararnos a la venida de Jesús, amándonos unos a otros. Esa será la mejor señal de que nosotros esperamos su venida.

 

MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 21,25-28):

        San Lucas nos invita a contemplar la última venida de Jesús. Él es nuestro Salvador, que viene a liberarnos.

 

PETICIONES:  Respondemos a cada petición: (Ven, Señor Jesús)

 

        1.- Para que no alce la espada pueblo contra pueblo y todos vivan en justicia y solidaridad. VEN, SEÑOR JESUS.

         2.-Para que la Iglesia, para que todas las comunidades cristianas, sean luz en la noche del mundo e instruyan a los pueblos en los caminos del Señor. VEN, SEÑOR JESUS.

         3.-Para que los pobres, los enfermos y cuantos sufren encuentren ayuda y consuelo en la palabra y en el amor de los hermanos. VEN, SEÑOR JESUS.

         4.-Para que cuantos viven desanimados y desesperanzados encuentren sentido a sus vidas y se abran a la luz del Adviento. VEN, SEÑOR JESUS.

         5.-Para que todos nosotros encendamos nuestras lámparas y nos preparemos así a la venida de Cristo. VEN, SEÑOR JESUS.

 

MONICIÓN A LAS OFRENDAS: 

         -PAN Y VINO: Señor, con el pan y el vino te presentamos nuestra vida.  Haz de nosotros un instrumento de tu paz.

         – RELOJ: Este reloj marcha la hora de la venida de Cristo. Que todos nuestro tiempo sea para Ti, Señor.

         – ARMA ROTA, Haz posible, Señor, que la violencia y toda clase de guerra llegue a su fin.

 

MONICIÓN AL PADRE NUESTRO:

 La palabra más gratificante,  que más nos llena y no nos cansa de decirla es PADRE.

Decimos padre y se disipan nuestros miedos….., ya nunca estaremos solos, y que dulce resulta llamarte padre al saber que es inagotable tu amor.

  Y porque sabemos que nos escuchas y que sabes bien lo que queremos y necesitamos, nos atrevemos a decir: PADRENUESTRO.

 

INVITACIÓN A COMULGAR:

«Ven, Señor Jesús», decimos ahora también cuando nos disponemos a recibir la comunión. El Señor va a visitarnos y nos va a dar su cuerpo y su sangre. Estamos en adviento, porque Jesús va a venir con nosotros.

MEDITACIÓN

Ven Jesús

Tu que sabes lo que es ser hombre y vivir.

Ven, estamos apretados en los asientos del estadio

Y los hombres “no son de verdad”.

Ven, estamos apresados entre los barrotes del deseo

Y el corazón no tiene sitio.

Ven, estamos cargados con demasiados problemas

Y ya no tenemos fiesta.

Ven, que los hombre mueren solos

Que los ancianos estorban,

Que los hijos cansan,

Que los compromisos no interesan,

Que la tierra nos ahoga

Que los dieses nos aplastan,

Que estamos sin Dios y sin alma.

Ven, Jesús, Ven

Porque tu sabes lo que es ser persona

Sabes lo que es un hermano,

Sabes lo que es un amigo,

Sabes lo que es un hijo de Dios.

Tu llevas la frente alta,

Tu corazón va a ritmo,

Tus manos están a la obra.

Ven, Jesús, tu sabes lo que es ser hombre y vivir.

BREVE HOMILÍA

 

  Hoy comenzamos el Tiempo del Adviento e iniciamos en nuevo ciclo litúrgico, el Ciclo C.         

          El  tiempo de Adviento es un período privilegiado para los cristianos ya que nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro.                   

        En el Evangelio de este I Domingo de Adviento leemos el Evangelio de San Lucas (Lc 21,25-28.34-36)                                                                                                                 

       Jesús invita, como conclusión del discurso apocalíptico, a la vigilancia y a ser constantes en la oración, estar en guardia contra las preocupaciones materiales, saber situarse frente a las riquezas, evitar excesos en la bebida y en el trato con el prójimo…                     

     Al principio, los primeros cristianos dieron mucha importancia a esta «vigilancia» para estar preparados ante la venida inminente del Señor. Más tarde, se tomó conciencia de que vivir con lucidez, atentos a los signos de cada época, es imprescindible para mantenernos fieles a Jesús a lo largo de la historia.                                 

     ¡VEN, SEÑOR JESÚS! Ayúdanos a RECORDAR  tu Primera Venida en medio de la pobreza y de la marginalidad, sabiendo que “todo lo que ha sido asumido ha sido redimido».                                                                                                                             

     ¡VEN, SEÑOR JESÚS¡ Ayúdanos a CELEBRAR tu venida. Ayúdanos a hacerlo en vigilancia, caminando por los caminos de la justicia y del amor.               

     ¡VEN, SEÑOR JESÚS! Ayúdanos a ESPERAR tu venida al final del tiempo en el que Dios será todo en todos.