XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C

XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.  CICLO C

 

caa1abd7

MONICIÓN DE ENTRADA:  

        El domingo es el día del Señor. Los cristianos celebramos el día en que Jesús resucitó.

        La eucaristía es el gran sacramento de la comunidad cristiana y de la unidad Vivamos con alegría este encuentro eucarístico con el Señor.

      MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (Is 65,10-14a)

 Bajo la dominación extranjera, el profeta da aliento y esperanza al pueblo de Israel. Jerusalén está llamada a ser el centro del mundo. Un día su gloria brillará sobre las naciones y el mismo Dios vendrá a consolar a su pueblo.

        MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( Gál 6, 14-18)

 San Pablo recuerda a los cristianos de Galacia que él mismo ha renunciado definitivamente a las prácticas de la Ley, gracias a una transformación radical.

Animado por la gracia de Dios, soporta las persecuciones y las dificultades, y se siente un hombre nuevo.

       MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 10,1-12.17-20)

Jesús envían a sus discípulos para que testimonien y proclamen el nacimiento de un mundo nuevo, la venida del Reino de Dios, donde será detruido el mal y vendrá la paz.

PETICIONES:

  1. Por el Papa,  por todo los Obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y seglares. Para que seamos fieles al evangelio. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  2. Por los que se dedican al cuidado de los enfermos. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  3. Por los que van y vienen de viaje, para que lleguen felizmente a su destino, siendo responsables en la carretera. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  4. Por los jóvenes y sus proyectos de realización personal. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  5. Por la unión de las Iglesias. ROGUEMOS AL SEÑOR.

6.-Por las familias, para que  todas las familias sean fortalecidas en la fe y sean bendecidas. ROGUEMOS AL SEÑOR.

6.-Por nosotros aquí reunidos. Para que Cristo sea siempre nuestra Salvador y Señor. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

OFRENDAS:

  Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida. SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN.

           MEDITACIÓN

1.Padre.

2.-Me pongo en tus manos. Haz de mí lo que quieras. Sea lo que sea te doy las gracias.

3.-Estoy dispuesto a  todo

4.-Lo acepto todo, con tal que tu voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas.

5.-No deseo nada más, Padre,

6.-Te confío mi alma, te la doy…con todo el amor de que soy capaz….

7.-porque te amo y necesito darme…

8.-Ponerme en tus manos, sin medida, con una infinita confianza…

9.-porque tú eres mi Padre.

Pautas de la Homilía.

INICIO.:

*Cada Eucaristía es un don precioso para la Iglesia que necesita la presencia del Señor en medio de ella para mantenerse fuerte y confiada en medio del mundo.

*Somos convocados para escuchar su Palabra y participar en la “fracción del pan” como una familia en la fe: somos el pueblo santo de Dios.

DESARROLLO:

1.-Hemos escuchado en la primera lectura un trozo del profeta Isaías, capítulo 65.

*El pueblo de Israel vive bajo la dominación extranjera: el pueblo se siente aplastado por el enemigo y tentado de desparecer, arrastrado por la increencia.

*El profeta da ánimo y anuncia la esperanza al pueblo de Israel.

*Jerusalén está llamada a ser el centro del mundo y su gloria brillará sobre las naciones.

*El mismo Dios vendrá a consolar a su pueblo y cuidará de él, como un padre cuida de su hijo. En ese tiempo la alegría será total.

*Esa profecía se cumple con la venida de Jesucristo, el Camino, la Verdad y la Vida.

2.-Continuamos leyendo en la segunda lectura la Carta de San Pablo a los Gálatas:

*San Pablo ha renunciado definitivamente a las prácticas y a la observacia de la Ley de Moisés.

*Se niega a reconocer, como antaño, que su salvación está garantizada por el cumplimiento de esas prácticas. Para él, la salvación es un don de Dios por medio de Jesucristo, que se ha entregado totalmente por nosotros.

*El vínculo con Jesucristo le hace soportar las persecuciones y las dificultades con alegría y con serenidad. Es un hombre nuevo, nacido de la gracia.

3.-En el evangelio de San Lucas hemos leído el capítulo 10:

*Jesús escoge a doce apóstoles para que sean el símbolo del nuevo Pueblo de Dios, la Iglesia.

*Jesús continuamente llama: al lado de los Doce están los discípulos itinerantes, los 70, que envía de dos en dos.

*Jesús recuerda a los 70 que el nuevo Israel seducirá ante todo por su testimonio.

*El Señor afirma que la paz es posible y que el maligno será vencido.

FINAL:   

1.-Abrámonos a la acción del Espíritu y nunca nos apartemos de Dios, el único que tiene palabras de vida eterna.

2.-Que las dificultades no sean motivo de abandono sino oportunidades para unirnos más a Dios, como ocurrió con San Pablo.

3.- Supliquemos que nuestros nombres están escritos en el cielo a través del testimonio auténtico.

4-Miremos a la Virgen María para que nos enseñe a decir Sí.