SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD CICLO B.

SOLEMNIDAD DE  LA SANTÍSIMA TRINIDAD CICLO B.

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

   ¡Bendito sea Dios, Padre, y a su Hijo Unigénito, y el Espíritu Santo! El Dios cristiano no es un Dios solitario, sino que es una comunidad de personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

   Somos imagen y reflejo de Dios. Y Dios, el amor cristiano, no es un ser solitario, sino una comunidad de amor: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. A ese Dios lo llama la Iglesia la Santísima Trinidad: un Dios único en tres personas.

   Hoy celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad. Y vamos a celebrar con gozo en esta reunión de la cena del Señor.

ACTO PENITENCIAL:

1.- A Ti, el Hijo de Dios vivo, te invocamos. Señor, ten piedad.

2.- A Ti, la imagen viva del Padre, te pedimos. Cristo, ten piedad.  

3.- A Ti, el ungido por el Espíritu Santo, te rogamos. Señor, ten piedad.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (Dt 4, 32-34.39-40)

      El pueblo de Israel tiene que ser consciente y estar orgulloso de su privilegio de tener acceso al verdadero Dios.  El Dios revelado en el Sinaí no es una simple proyección de la imaginación humana, sino el Absolutamente Otro que, sin embargo, está muy cercano al hombre.

 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( Rom 8,14-17):

    Jesucristo ha hecho de todos nosotros hijos adoptivos de Dios. Por eso nosotros nos atrevemos a llamar Padre a Dios. El Espíritu nos da la fuerza para vivir como hijos de Dios. Escuchad atentamente lo que nos dice San Pablo.

  MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 28,16-20)

       Jesús, cumplida la misión que su Padre le había encomendado, vive y reina con Dios para siempre. Sus discípulos recibieron el encargo de continuar lo que él había comenzado. Ellos habían de ir a todas partes y hacer discípulos de Jesús, en nombre de la Santísima Trinidad. 

 

PETICIONES:

  1.- Padre Dios, en nombre de tu Hijo envía sobre tu Iglesia al Espíritu Santo, para que la conserve en la unidad de la caridad y de la verdad perfecta. Roguemos al Señor.

2.- Señor, envía obreros a tu mies, para que enseñen a todos los hombres y los bauticen en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.

3.- Señor, ayuda a todos los que sufren persecución por el nombre de tu Hijo, ya que prometió que les darías tu Espíritu para que hablara por ellos. Roguemos al Señor.

4.- Padre Todopoderoso, que todos conozcan que Tú, la Palabra y el Espíritu Santo, sois una misma cosa, a fin de que crean en un solo Dios, esperan en él y lo aman. Roguemos al Señor.

5.- Padre de los vivientes, haz a los difuntos partícipes de tu gloria, en la que tu Hijo y el Espíritu Santo reinan contigo en íntima y eterna unión. Roguemos al Señor.

OFRENDAS:

 Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte: a quienes somos cobardes, danos tu valentía; a quienes somos hipócritas, danos tu sinceridad de vida; a quienes somos comodones, danos tu látigo; a quienes somos egoístas y envidiosos, danos tu entrega; a quienes somos insensibles, danos tu vivencia sobre tu Padre. SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN.

 

PADRE NUESTRO:

  Con el Padre nuestro queremos Padre de Jesús, querido Padre Dios, ponernos en tus manos y decirte que hagas de cada uno de nosotros lo que quieras.

           Queremos darte gracias por todo lo que somos. Queremos decirte que estamos dispuestos a cumplir tu voluntad.   Queremos decirte, querido Padre Dios, que nos hagas imagen de tu Hijo Jesús.

 

MEDITACIÓN:  Las pequeñas Bienaventuranzas.

1.-Felices los que se ríen de sí mismos, porque nunca acabará su diversión.

2.-Felices los que no confunden un grano de arena con una montaña, pues se ahorrarán muchas preocupaciones.

3.-Felices los que saben descansar sin buscar excusas, porque están en el camino de la sabiduría.

4.-Felices los que no se toman muy en serio, porque serán más estimados por los demás.

5.-Felices serán si toman en serio las cosas pequeñas y afrontan con calma las grandes: llegarán muy lejos en la vida.

6.-Felices si aprecian una sonrisa y olvidan un mal gesto, pues caminarán por la vertiente feliz de la vida.

7.-Felices si son comprensivos con los malos gestos de los demás; les tendrán por tontos, pero ése es el precio del amor.

8.-Felices los que piensen antes de obrar y oran antes de pensar, porque evitarán muchos errores.

9.-Felices si reprimen su lengua y saben sonreír, aunque les contradigan y les molesten; porque el Evangelio ha prendido en su corazón.

10.-Y, sobre todo, felices, si reconocen, en todos al Señor; porque la luz de la verdad brilla en su vida y han hallado la verdadera sabiduría.

 

Pautas de la Homilía.

 

INICIO:

1.-Celebramos el Domingo de la Santísima Trinidad, después de la Solemnidad de Pentecostés.

*Nuestra vida cristiana ciertamente es una vida espiritual trinitaria: una vida en el Padre, Hijo y Espíritu Santo.

*La Trinidad es un Misterio de Amor, un Misterio de Comunión y de Comunicación.

 

DESARROLLO:

1.-El libro del Deuteronomio nos invita a reconocer en lo más profundo de nuestro ser la grandeza de Dios, un Misterio que sobrepasa nuestra capacidad de entendimiento.   

  *Dios es el único capaz de dar sentido global último a la realidad, a la historia y nuestra vida..

*Meditemos en nuestro corazón que Dios  está más allá del cielo y de la tierra, y que no hay otro fuera de El.

*La respuesta libre y obediente a un Dios que se comunica en claves de amor y de misericordia es la fe.

2.-San Pablo nos recuerda que la conciencia de ser hijos de Dios (hijos en el Hijo) brota desde la apertura incondicional al Espíritu Santo.

*Establece un paralelismo entre Adán y Jesucristo, entre la desobediencia de Adán y la obediencia de Jesucristo: (por Adán nos vino la vida terrena, por Cristo nos viene la vida celestial)

*Hemos recibido un espíritu de hijos adoptivos, no un espíritu de esclavitud.

3.-Jesucristo, en toda su existencia, nos revela y nos da a conocer el Misterio de un Dios uno y trino.

*Cada ser humano llevamos en nuestro ser la impronta del Dios Trinitario, y por esta razón somos un proyecto de amor en las manos de Dios: hemos sido creados para el amor y por el amor.

*Jesucristo envía a toda la Iglesia a evangelizar y anunciar el Evangelio, hacer discípulos y bautizarles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

*Solamente en el Misterio de la Comunión y Comunación divina del Padre, del Hijo y del Espíritu suplicamos el aumento de nuestra fe, de nuestra esperanza y de nuestra caridad.

*Tengamos confianza e intimidad con la Trinidad: Con el Padre amoroso y misericordioso que ha creado el cielo y la tierra; con el Hijo que se entrega por nosotros; con el Espíritu Santo que en todo momento nos impulsa a ser discípulos y a entregarnos a Dios.

 

FINAL:                                                         

 1.-Abrámonos a la acción del Espíritu para tomar conciencia de nuestra espiritualidad cristiana, espiritualidad trinitaria.

2.-Supliquemos el aumento de nuestra fe, esperanza y caridad .

2.-Miremos a la Virgen María para que nos a tener una especial relación con el Dios uno y trino: Ella fue Hija predilecta del Padre, Madre del Hijo y esposa del Espíritu Santo.