SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS. CICLO B

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS. CICLO B

 

 

  MONICIÓN DE ENTRADA:

  Hace cincuenta días estábamos reunidos en la noche santa de Pascua, en la vigilia Pascual, y celebrábamos la gran alegría de la resurrección de Jesús. El, muerto por amor, fiel hasta derramar su sangre, nos ha abierto un camino de vida para siempre. Nosotros creemos en él, nosotros hemos recibido su misma vida, nosotros queremos ser como él. Y por eso cada año, en la noche de Pascua, empezamos la fiesta gozosa de su resurrección. Y ahora, al cabo de cincuenta días, concluimos esta fiesta celebrando el don que él nos ha dejado: su Espíritu.

 

ACTO PENITENCIAL

1.-Señor, envíanos tu Espíritu para que nos convierta. Señor, ten piedad.

2.-Cristo, envíanos tu Espíritu para que nos purifique. Cristo, ten piedad.

3.-Señor, envíanos tu Espíritu para que nos renueve. Señor, ten piedad.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Hch 2, 1-11)

        En Pentecostés, cuando los judíos recordaban la entrega de la Ley y se ofrecían las primicias de las cosechas, los cristianos celebramos la efusión del Espíritu Santo.         

         El Espíritu Santo aparece en Pentecostés con viento y con fuego, para significar la fuerza y el calor de la presencia de Dios en el corazón de los hombres. Escuchemos a San Lucas.

 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Cor 12,3b-7.12-13)

         Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo. Escuchemos lo que nos explica San Pablo.

        El que se bautiza en el Espíritu lucha por la igualdad y la tolerancia, superando todo tipo de mal. El que bebe del Espíritu se llena de la vida nueva de Jesús, al que invocará como Señor y del que dará testimonio.

 

MONICIÓN AL EVANGELIO (Jn 20,19-23)

           San Juan nos presenta a Jesús resucitado exhalando su espíritu sobre los discípulos y diciéndoles: Recibid el Espíritu Santo.

        El Espíritu Santo es fruto de la Pascua. Jesús resucitado lo comunica a sus discípulos. El Espíritu es el aliento de Jesús, la vida de Jesús.

        Jesucristo nos prepara para recibir el Espíritu y el Espíritu nos prepara para llenarnos de Jesús. Cuando los discípulos recibieron el Espíritu, se hicieron más “cristianos”.

 

 PETICIONES:

 1.- Tú que eres el Padre de los pobres, danos tu riqueza para llevar este mundo hasta ti, y haz que desaparezcan las injusticias, la violencia y la guerra.SEÑOR, HAZNOS SANTOS.

2.- Tú que reúnes a la Iglesia sin cesar, danos tu fuerza para que luchemos contra todo tipo de mal y de pecado. SEÑOR, HAZNOS SANTOS.

3.- Tú que iluminas a todos, danos pie firme para llegar a los corazones más alejados, y ayúdanos a ser testigos de tu evangelio en nuestro pueblo. SEÑOR, HAZNOS SANTOS.

 4.- Tú que eres bálsamo para las heridas, danos tu suavidad para consolar a los tristes y enfermos.  SEÑOR, HAZNOS SANTOS.

5.- Tú que eres señal y signo de Jesús, danos tu sello para marcar la huella de Jesús en nuestra vida, y bendice a nuestras familias. SEÑOR, HAZNOS SANTOS.

6.- Tú que eres fuego, devóranos cuando nos sintamos cómodos y fríos ante el dolor de los otros, y seamos fortalecidos en todo lo bueno. SEÑOR, HAZNOS SANTOS.

  7.-Tú que eres el consuelo, da la salud a lo enfermos y personas mayores de nuestra comunidad Parroquial, para que sientan la protección de Dios y tenga siempre personas que les ayuden. SEÑOR, HAZNOS SANTOS.

8.-Tú que eres el alma de la Iglesia, fortalece  a  Cáritas y a todo el equipo de visitadores y visitadoras de enfermos de nuestra Parroquia, para que nunca se cansen y hagan extensiva la misión evangelizadora de la Iglesia. SEÑOR, HAZNOS SANTOS.

 

 OFRENDAS

“Señor, con el pan y el vino te presentamos nuestra vida.  Haz de nosotros un instrumento de tu paz. Donde hay odio, que yo ponga amor.  Donde haya ofensas, que yo ponga perdón. Donde haya discordia, que yo ponga verdad.   Donde haya duda, que yo ponga fe. Donde haya desesperanza, que yo ponga esperanza.   Donde haya tinieblas, que yo ponga luz. Donde haya tristeza, que yo ponga alegría”.

 

PADRE NUESTRO:

           El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa. Habitaban tierras de sombras y una luz les brilló. Decía una voz: Grita. Di a las ciudades de Judá: “Aquí está vuestro Dios”, el Dios de la paz, el Dios de la alianza, el Dios de Jesucristo”.

          Decía que el Dios vivo es el Dios de nuestros padres, el Dios de la vida, ante quién sólo era necesario descalzar el alma.

  

 

  Pautas de la Homilía

 

INICIO:

1.- Celebramos el Domingo de Pentecostés, la culminación de la Pascua, la fiesta de la venida del Espíritu sobre los Apóstoles y la Virgen María.

2.-Pentecostés es la fiesta del Espíritu, que nos hace tomar conciencia de la actuación del mismo en cada uno de nosotros y en la vida de la Iglesia.

3.-Sin el Espíritu Santo no habría Iglesia ni apostolado, no habría fe ni reconoceríamos a Dios como Padre de todos ni a Jesucristo como el Salvador.

 DESARROLLO:

1.-En la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, se nos dice que “estaban todos reunidos” y todos reciben los dones del Espíritu Santo: es toda la Iglesia la que recibe el don del Espíritu para poder vivir nuestra vocación y carisma concreta en beneficio de la misma comunidad.

*En Pentecostés se invierte el dinamismo de Babel: Babel fue la dispersión y la división, Pentecostés es la comunión, el amor y el entendimiento.

2.-Los dones del Espíritu nos ayuda a vivir como discípulos de Cristo:

*El don de la sabiduría nos capacita para reconocer el proyecto de Dios y vivir según los criterios de Jesucristo.

*El don del entendimiento nos prepara para comprender y entender el verdadero misterio de la vida y de la vida de Dios.

*El don del consejo nos habilita para aconsejar al que lo necesita y buscar consejo para caminar por las sendas del bien y de la justicia, por la senda del Evangelio.

*El don de la fortaleza nos anima a descubrir que la fuerza de nuestra vida brota del verdadero Dios, don de amor para nosotros y para todos.

*El don de la ciencia nos ayuda a orientar nuestras actitudes por el discernimiento del Espíritu, dándole el verdadero valor a las cosas.

*El don de la piedad nos invita a vivir en la verdadera piedad y religión: socorrer al que lo necesita y vivir en el amor de Dios.

*El don del temor de Dios nos lanza a la amistad verdadera con Dios, buscando agradarle siempre.

2.-El Espíritu Santo es el santificador de nuestras almas y el gran protagonista de la vida de la Iglesia:

*Nos lanza a la misión.

*Nos invita a superar nuestra mediocridad.

*Nos fortalece a superar las dificultades.

*Genera en la Iglesia corrientes de santidad y de luz en medio de las sombras.

2.-San Pablo recuerda que todos los dones y carismas tienen que llevar a una verdadera comunión en el Espíritu.

*San Agustín decía: “En lo esencial, unidad; en lo opinable, libertad; pero en todo, caridad”

3.-El Espíritu Santo nos hace testigos de Cristo resucitado.

 

FINAL:

1.-Abrámonos a la acción del Espíritu y seamos testigos de Cristo en nuestros ambientes: seamos la fragancia de Cristo.

2.-Miremos a la Virgen María para que nos enseñe a abrirnos con disponibilidad a la acción del Espíritu Santo.