V DOMINGO DE PASCUAL. CICLO B

V DOMINGO DE PASCUAL. CICLO B

 

  

MONICIÓN DE ENTRADA:

           Un cristiano es el que ha experimentado a Cristo. Esto no quiere decir que todo cristiano tenga que ver a Cristo. No le habéis visto y creéis en él, es una bienaventuranza, es una dicha: creed en Cristo sin ver. No lo hemos visto, pero lo hemos experimentado. Desde la experiencia a la fe, desde la fe a la experiencia. Nada mejor nos puede suceder. Que es creer en Cristo desde la experiencia, es empezar a ver, a vivir, a ser como Cristo. San Agustín con su expresividad acostumbrada nos lo dice, no somos cristianos, somos Cristo.

        Las lecturas de hoy nos invita a encontrarnos una vez más con Cristo, a renovar nuestra fe en Cristo, a vivir el amor de Cristo y a intensificar nuestra unión con Cristo.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Hch 9,26-31)

         La Iglesia seguía edificándose después de la resurrección de Jesús. Ahora entra en escena San Pablo, el que, camino de Damasco, vio a Jesucristo resucitado y se hizo cristiano. Vamos a escuchar el relato de la presentación a los apóstoles.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Jn 3,18-24)

                 Continuamos la lectura que venimos haciendo a lo largo de los domingos de Pascua, de la primera carta de San Juan. Nos ayuda a profundizar en lo que significa ser cristiano. Dispongámonos a escuchar este mensaje de vida.

 MONICIÓN AL EVANGELIO (Jn 15,1-8)

           Jesús resucitado nos ofrece el regalo de su vida y de su amor. Si permanecemos unidos con él, la Iglesia irá creciendo poco a poco, como crecen los sarmientos de una viña cuando están bien unidos al tronco de la vid. Escuchemos lo que nos dice el evangelio de San Juan.    

  

PETICIONES:

   1.- Para que encuentres en los pueblos frutos de paz y justicia. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.-Para que la Iglesia sea tu viña escogida y agradecida. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.-Para que sepamos aceptar la necesidad de la poda. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 4.- Para que sepamos acoger a cuantos quieran formar parte de la viña. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 5.-Para que en las familias crezcan los hijos como fuentes del amor. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 6.-Para que cuantos reciben los sacramentos de la iniciación cristiana, permanezcan unidos a Cristo. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 7.-Para que todos nosotros vivamos en creciente unión con Dios y con los hermanos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

OFRENDAS.

“Señor, con el pan y el vino te presentamos nuestra vida.  Haz de nosotros un instrumento de tu paz. Donde hay odio, que yo ponga amor. Donde haya ofensas, que yo ponga perdón. Donde haya discordia, que yo ponga verdad.  Donde haya duda, que yo ponga fe. Donde haya desesperanza, que yo ponga esperanza.   Donde haya tinieblas, que yo ponga luz. Donde haya tristeza, que yo ponga alegría”.

 

  PADRE NUESTRO:

Si un alma no practica la misericordia de alguna manera, tampoco la alcanzara de mí en el día del juicio. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzaran misericordia. Habrá un juicio sin misericordia, para quien no practico la misericordia. Por eso oramos: perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. En el padrenuestro pedimos a Dios el perdón, en la misma medida que nosotros lo practicamos con el prójimo.

  

MEDITACIÓN

Señor

Enséñanos a mirar al cielo.

Enséñanos a gustar las cosas de arriba.

Enséñanos a guardar tus palabras.

Enséñanos a anunciar tu mensaje.

Enséñanos a sentir tu presencia viva.

Enséñanos a reunirnos con los hermanos.

Enséñanos a extender tu Reino.

Enséñanos a no vivir cruzados de brazos.

Enséñanos a rastrear tu presencia.

Enséñanos a escuchar a tu Espíritu.

Enséñanos a recorrer tus caminos.

Enséñanos a esperar tu venida gloriosa.

 

  Pautas de la Homilía.

 

INICIO.:

 

1.-Celebramos el V domingo de Pascua.

1.-El Señor nos ha invitado a reunirnos para celebrar este misterio salvífico, porque él nos dice que “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”

DESARROLLO:

 

1.-La experiencia deslumbradora de Pablo puede ser para nosotros un estímulo y un desafío que nos haga salir de nuestra mediocridad:

*Pablo o Saulo era un perseguidor de la Iglesia que tuvo una experiencia maravillosa de Cristo: Jesucristo, al que perseguía, se le manifiesta vivo. Se convierte y se hace cristiano.

*Los creyentes de la comunidad de Jerusalén no se fiaban de que Pablo fuera discípulo y  Bernabé se lo presentó a los apóstoles.

*Pablo contó su conversión y su experiencia.

*Predicaba públicamente el nombre del Señor. Y experimentaba la persecución.

*La Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Progresaba en la fidelidad y se multiplicaba animada por el Espíritu Santo.

2.-San Juan nos exhorta a no desfallecer nunca en amar  de corazón: “Amemos con obras y según verdad, no de palabras ni de boca”

*Dios es amor y nuestra vocación es amarle con todo el corazón y al prójimo como  a nosotros mismos.

*Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo.

*su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó.

*Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él..

3.-Jesús nos invita a la unión entre nosotros y él, entre nosotros mismos, y nosotros y el Padre:  “Yo soy la vid y mi Padre es el labrador”.

*”A todo sarmiento que no da fruto lo poda para que dé más fruto”: el valor purificador de todo lo que nos ocurre. Todo es para nuestro bien y nuestro crecimiento interior.

1.-El Señor nos invita en este día a mantenernos fiel: “Permaneced en mi y yo permaneceré en vosotros”

2.-Si estamos unidos a Cristo daremos frutos de buenas obras: “El que permanece en mi y yo en él, ése da fruto abundante. Sin mi no podéis hacer nada”.

*Enlazamos el evangelio de hoy con la segunda lectura que hemos leído, la primera carta de San Juan: “Amemos con obras y según verdad, no de palabras ni de boca”

*El criterio del discernimiento para saber si caminamos por la senda de Dios es el amor: “Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él”

*Como dice San Agustín, “que cada uno examine su obra y vea si brota del manantial del amor y si los ramos de las buenas obras germinan de la raíz del amor”.

 FINAL:

 

 1.-Pidamos especialmente a través de esta Eucaristía que tengamos gran fidelidad al Señor.

2.-Pidamos a Dios que amemos con obras y según verdad, no de palabras ni de boca, como nos recordaba el apóstol San Juan.

2.-Miremos a María para que nos enseñe a ser ofrenda agradable desde la coherencia, la fe, y la caridad.