III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.  CICLO B.

III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.  CICLO B.

 

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

        Cada domingo venimos a la reunión de los cristianos para celebrar la Eucaristía. Y esta celebración ha de ir transformando nuestra vida y nuestra conducta.

          Para recibir la buena noticia de Jesús, necesitamos tener una actitud sincera ante el Señor, vamos a comenzar la celebración litúrgica de este domingo, con un corazón sencillo y limpio como agrada a Jesús.

   Pidamos especialmente por los niños y niñas en esta Jornada Mundial por la Infancia Misionera, para que tengan un corazón limpio y grande abierto a la Misión.

   Pidamos también por la Unidad de las Iglesias cristianas en torno a una misma fe, un mismo Bautismo, una misma Eucaristía y a un mismo cayado de Pedro.

 

   MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (Jon 3, 1-5.10)

         Cuando el hombre es capaz de cambiar de actitud y de conducta, Dios tiene piedad de él y le perdona. El libro de Jonás nos narra la historia de un pueblo que fue capaz de escuchar la palabra de Dios y convertirse. Escuchad con atención.

 

  MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( 1 Cor 7, 29-31)

          Pablo escribe a los cristianos de Corinto y les pide que las actividades humanas deben de ser relativizadas en función de la sola realidad realmente urgente: la del Reino que está pidiendo irrumpir en el mundo. Escuchemos con devoción esta segunda lectura.

 

 MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 1, 14-20):

         Hoy, en el evangelio, escucharemos el inicio de la predicación de Jesús. Oiremos su primera llamada a la conversión: su llamada a cambiar de modo de pensar y de vivir para poder recibir el Reino de Dios.

 

  PETICIONES:

1. Por todos los que creemos en Jesucristo. Tristemente, estamos divididos en distintas Iglesias. Oremos para que llegue el momento en que formemos una única comunidad bajo la guía de Jesucristo, el único Pastor. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.-Por los que no creen en Jesucristo. La fe y la esperanza que nacen del Evangelio son luz capaz de iluminar y llenar de alegría a todo el mundo. Oremos para que nadie quede privado de esta luz gozosa. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.-Por los pobres. Oremos para que la paz, la felicidad y el amor de Jesucristo lleguen a todos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4. Por todos los niños cristianos para que sean verdaderos amigos de Jesús y misioneros con sus amigos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por los que han renunciado a todo para ser pescadores de hombres. ROGUEMOS AL SEÑOR.

6.-Por los que tienen el poder económico del mundo en sus manos, para que sean capaces de poner la riqueza al servicio de todos y no sólo de algunos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

7.- Por nosotros, para que la eucaristía nos una más a Jesucristo y nos haga vivir su amor en todos los momentos de nuestra vida. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

OFRENDAS:

Cristo no tiene manos, tiene sólo nuestras manos para construir un mundo nuevo donde habite la justicia. Cristo no tiene pies, tiene sólo nuestros pies para poner en marcha a los oprimidos por el camino de la libertad. Cristo no tiene labios, tiene sólo nuestros labios para proclamar el evangelio a todas las personas. Cristo no tiene medios, tiene sólo nuestra acción para lograr que todos los hombres sean hermanos.

 

PADRE NUESTRO:

 El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa. Habitaban tierras de sombras y una luz les brilló. Decía una voz: Grita. Di a las ciudades de Judá: “Aquí está vuestro Dios”, el Dios de la paz, el Dios de la alianza, el Dios de Jesucristo.

 

MEDITACIÓN

Padre lleno de bondad, te damos gracias por amarnos tanto hasta darnos a Jesús, tu primogénito; por Él, venimos ante ti a rogarte que  nos impulses por medio de tu Espíritu a vivir el valor de la unidad, como verdaderos hijos tuyos.

Señor todopoderoso te pedimos que todos los cristianos encontremos en Jesús el vínculo de unión y amor, que nos haga más hermanos, olvidando las diferencias y así reine la paz y el perdón en toda la humanidad.

Dios eterno, ayúdanos a vivir la fe y  poder construir un mundo mejor en claves del Evangelio.

Que todos seamos uno, como Tú y Cristo son uno.  Amén.

 

Pautas de la Homilía.

 

INICIO.:

 

 Cada Eucaristía es un don precioso para la Iglesia que necesita la presencia del Señor en medio de ella para mantenerse fuerte y confiada en medio del mundo.

 Somos convocados para escuchar su Palabra y participar en la “fracción del pan”

 En este III domingo del Tiempo Ordinario celebramos dos grandes acontecimientos: la Infancia Misionera y el día de la Conversión de San Pablo enmarcado en la Semana  por la Unidad de las Iglesias cristianas.

 

DESARROLLO:

 

   Las lecturas de hoy subrayan fuertemente la misericordia y la bondad de Dios:

            En la Primera Lectura se nos narra la historia de Nínive, un pueblo que fue capaz de escuchar las palabras y la llamada del Profeta Jonás que los invitaba a la conversión. Por medio de Jonás, Nínive  se convierte y Dios se arrepiente de la amenaza lanzada contra ella.

            ¡Verdaderamente, la condición que Dios pide es la conversión y el arrepentimiento de nuestras faltas y pecados!

            Abrámonos a la Gracia de Dios y entremos en el dinamismo de la fe en claves de conversión y arrepentimiento. ¡Hay tantas palabras, pensamientos, sentimientos y acciones ajenas a la Voluntad de Dios en nosotros!

            En la Segunda Lectura, San Pablo escribe a los cristianos de Corinto y les pide que todas las actividades humanas deben ser relativizadas en función de una realidad urgente: el Reino de Dios. ¡Relativicemos las cosas, los proyectos y personas en beneficio del Único Absoluto: Dios y su proyecto de Salvación!

             En el Evangelio, Jesús presenta su predicación en clave de esperanza y propuesta salvadora para el hombre: “Está cerca el Reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio”.

            Toda la vida de Jesús fue un “signo de que el Reino había llegado”: la acogida a los débiles, la libertad de todas nuestras esclavitudes, la eliminación de las opresiones y el perdón de los pecados.

          Necesitamos: cambiar de actitud y creed en la Buena Noticia porque Dios es un Padre bueno y que está cerca de nosotros, impulsándonos a reconocernos hermanos.   

            Jesús invitó a Santiago y a Juan, los hijos del Zebedeo, a que le siguieran y ellos los siguieron. También hoy la llamada al seguimiento resuena de parte a parte, y se nos invita a nosotros a seguirlo en esta hora. Escucha en tu interior el susurro: “Venid conmigo”

      Hoy celebramos la Conversión de San Pablo, el Apóstol de las gentes, dentro de la Semana por la Unidad de los Cristianos. Trabajemos por la unidad de los cristianos y por la comunión de las Iglesias cristianas, sabiendo que “es más importante lo que nos une que lo que nos separa”

            También hoy celebramos la Jornada de la Infancia Misionera con un lema sugerente: “Con los Niños de Asia, buscamos a Jesús”. Pidamos especialmente por todos los niños y niñas cristianos, para que desarrollen su vocación misionera ayudados de sus mayores, y pidamos muy especialmente por los niños Asia, una Iglesia emergente con grandes problemas y gran ardor evangelizador. 

 

FINAL:                                                         

 Supliquemos ayuda al Espíritu Santo para que nos enseñe a descubrir que el Reino de Dios en claves de conversión  y que nos ayude a transformar nuestro entorno en “Espacios ecológicos de amor”. 

            Miremos a la Virgen María, la mujer de la escucha, que nos ayude a trabajar por la Unidad de los Cristianos y de las Iglesias Cristianas.       Y ella nos enseñe los Caminos del Señor, que como nos dice el Salmo 24, pasan por la lealtad, la bondad y la humildad.           

            Que el Señor nos de fuerzas para ayudar a los niños y niñas cristianos a ser “mensajeros de Jesús y su Buena Noticia” desde un corazón agradecido y generoso.