XXXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.

XXXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.

 


MONICIÓN DE ENTRADA:
En estos últimos domingos del año litúrgico somos invitados a reafirmar nuestra esperanza en el don que Dios nos ha hecho de participar en su plenitud de vida. Una plenitud de vida que aún no se ha manifestado, pero que ya hemos empezado a experimentar. Una plenitud de vida a la que debemos llegar no conformándonos al estilo del mundo, sino al del Evangelio.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Prov 31,10-13.19-20.30-31):
En esta lectura primera escucharemos el elogio pronunciado por un sabio del Antiguo Testamento a una buena esposa. Elogio basado en la capacidad de trabajo y en la fe confiada en el Señor.
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Tes 5,1-6):
San Pablo advierte de la incertidumbre acerca del tiempo de la definitiva vuelta de Cristo a la tierra; por eso, los cristianos han de ejercitarse en la vigilancia, llevando una vida laboriosa, austera y siempre en la presencia de la luz de Dios.
MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 25,14-30):
Jesús nos invita a no cruzarnos de brazos, sino a poner a trabajar los dones que hemos recibido, en especial el don de la Palabra de Dios.

PETICIONES:
1.-Para que la Iglesia viva en plenitud el misterio de Jesucristo, y sea, a la vez, un sacramento eficaz de salvación. ROGUEMOS AL SEÑOR.
2.-Por los pobres y marginados en este día de la I Jornada de los pobres organizada por el Papa Francisco.. Para que amemos no solo de palabra sino con buenas obras ROGUEMOS AL SEÑOR
3. Para que en el mundo crezca en la paz auténtica, y que se cimente en la justicia y en la solidaridad. ROGUEMOS AL SEÑOR.
4. Por el Papa Francisco, por nuestro obispo Demetrio, por todos los obispos, presbíteros y diáconos. Para que con su palabra y su vida sean estímulo de fe y de esperanza para el pueblo cristiano. OREMOS.
5.-Por la catequesis Parroquial: los catequistas, los padres, los niños, jóvenes y adultos que reciben su formación cristiana. ROGUEMOS AL SEÑOR.
6.- Por los que sufren a causa de la soledad, la enfermedad, el hambre o la pobreza. ROGUEMOS AL SEÑOR.
7.-Para que el Señor nos conceda la lluvia que tanto necesitamos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

MONICIÓN A LAS OFRENDAS:
“Señor, con el pan y el vino te presentamos nuestra vida. Haz de nosotros un instrumento de tu paz. Donde hay odio, que yo ponga amor. Donde haya ofensas, que yo ponga perdón. Donde haya discordia, que yo ponga verdad. Donde haya duda, que yo ponga fe. Donde haya desesperanza, que yo ponga esperanza. Donde haya tinieblas, que yo ponga luz. Donde haya tristeza, que yo ponga alegría”.

MONICIÓN AL PADRE NUESTRO:
Con el Padre nuestro queremos Padre de Jesús, querido Padre Dios, ponernos en tus manos y decirte que hagas de cada uno de nosotros lo que quieras.

MEDITACIÓN:
1. Señor. 2. Enséñanos a mirar al cielo. 3. Enséñanos a gustar las cosas de arriba. 4. Enséñanos a guardar tus palabras. 5. Enséñanos anunciar tu mensaje. 6. Enséñanos a sentir tu presencia viva.
7. Enséñanos a reunirnos con los hermanos.
8. Enséñanos a extender tu reino. 9. Enséñanos a no vivir cruzados de brazos 10. Enséñanos a rastrear tu presencia. 11. Enséñanos a escuchar a tu Espíritu 12. Enséñanos a recorrer tus caminos. 13. Enséñanos a esperar tu venida gloriosa.

Pautas de la Homilía.

INICIO.

1.-Celebramos el penúltimo domingo del tiempo ordinario. El domingo que viene celebraremos el domingo de Cristo, Rey del Universo.
2.-Somos creyentes en el Señor, pero de verdad creemos, vivimos y damos testimonio de nuestra fe.
*Cuentan que Diógenes era un filósofo griego que recorría las calles de Atenas con una lámpara encendida en pleno día para buscar un hombre; ¿si hoy buscaran a un creyente comprometido y auténtico entre nosotros lo hallarían?

DESARROLLO:

1.-La primera lectura, sacada del libro de los Proverbios alaba la actitud de la mujer hacendosa y buena administradora del hogar. Nos ayuda a comprender la importancia de la vida familiar.
*Con cierta frecuencia se pone el valor de la mujer en su presencia física y nada más. El libro de los Proverbios nos dice: “Engañosa es la gracia y fugaz la hermosura; la que teme al Señor merece alabanza” (Prov 31,31)
2.-San Pablo en la Primera Carta a los Tesalonicenses incide en el día final, “el día del Señor llegará como un ladrón en la noche”, y anima a la esperanza, y al testimonio cristiano: “vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas…todos sois hijos de la luz e hijos del día”
3.El evangelio de hoy se enmarca después de la del criado fiel y de las diez doncellas. A partir del versículo 31 del capítulo 25, que escucharemos el domingo que viene, se describe la parábola del juicio final.
*Todas ellas tienen un carácter escatológico, nos hablan del final de los tiempos. El domingo pasado se nos pedía una actitud de vela, de estar preparados.
Hoy, con la parábola de los talentos, se nos enseña que además de la actitud de espera, es necesaria dar frutos, frutos de buenas obras.
-El evangelio nos recuerda que cada uno de nosotros recibimos unos dones que tenemos que poner al servicio de Dios y de los demás.
*No seamos sepultureros de talentos.
*La hacienda del Señor es el Reino de Dios y el amor de Dios: Nos confía su amor. *Preguntémonos: ¿qué talentos tengo yo? ¿los pongo al servicio de los demás?
*Creer en Jesús es comprometerse en la construcción del Reino. No se trata de cruzarse de brazos o de cumplir una serie de normas, devociones o ritos. EL CRISTIANO SE DISTINGUE POR LO QUE CREE, POR LO QUE CELEBRA Y POR LO QUE VIVE.

FINAL:

*Miremos a la Virgen María para que en ella aprendamos a vivir el evangelio de su Hijo.
*Descubramos a los ojos de Dios nuestros talentos (dones) y demos frutos buenos de amor, que siempre permanezcan.