XXXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.  

XXXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.  

 

 

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

Nos reunimos aquí para participar de unos mismos bienes, que Dios nos da: su palabra, el alimento de la Eucaristía, que requieren de nosotros, la disposición de poner en común todo lo nuestro. El día de nuestro bautismo se nos entregó un cirio encendido y se nos dijo: “acrecentad esta luz para que perseverando en la fe, podáis salir al encuentro de Cristo, cuando él vuelva”. La celebración de este domingo igual que todos los domingos es como un eco de la primera y principal celebración del año: la vigilia pascual y celebramos también el feliz destino nuestro y de toda la humanidad, la resurrección de Cristo.

 

MONICION A LA PRIMERA LECTURA. (Sab. 6,12-16)

Jesús es la encarnación de la sabiduría divina que había de ser buscada sin descanso, velando por ella. Todos los que la buscan la encontrará en la puerta del corazón, porque los que la aman la verán fácilmente.

 

 MONICION A LA SEGUNDA LECTURA. (Tesalo. 4, 13-17)

En esta carta primera  a los Tesalonicenses el Apóstol San Pablo, explica la esperanzadora doctrina cristina sobre los últimos tiempos y sobre la suerte de los difuntos.

 

MONICION AL EVANGELIO. (Mt. 25 1-13)

En vísperas de pasión, Jesús instruye a los discípulos sobre la manera de estar preparados para el final de los tiempos. La parábola de las doncellas prudentes, anima a los cristianos a mantener encendidas la luz de la fe y la gracia que recibieron en el bautismo.

PETICIONES:  

1.-Para que la Iglesia viva en plenitud el misterio de Jesucristo, y sea, a la vez, un sacramento eficaz de salvación. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.-Para que en el mundo crezca en la paz auténtica, y que se cimente en la justicia y en la solidaridad. ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por el Papa Francisco, por nuestro obispo Demetrio, por todos los obispos, presbíteros y diáconos. Para que con su palabra y su vida sean estímulo de fe y de esperanza para el pueblo cristiano. OREMOS.

4.-  Por la catequesis Parroquial: los catequistas, los padres, los niños, jóvenes y adultos que reciben su formación cristiana. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.-Por los que sufren a causa de la soledad, la enfermedad, el hambre o la pobreza. Para que no les falte la ayuda de los puedan hacer más llevadera su situación. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

MONICIÓN A LAS OFRENDAS: 

Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte:

A quienes somos cobardes, danos tu valentía; a quienes somos hipócritas, danos tu sinceridad de vida; a quienes somos comodones, danos tu látigo; a quienes somos egoístas y envidiosos, danos tu entrega; a quienes somos insensibles, danos tu vivencia sobre tu Padre. SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN.

 

 MONICIÓN AL PADRE NUESTRO:

El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa. Habitaban tierras de sombras y una luz les brilló. Decía una voz: Grita. Di a las ciudades de Judá: “Aquí está vuestro Dios”, el Dios de la paz, el Dios de la alianza, el Dios de Jesucristo.

Decía que el Dios vivo es el Dios de nuestros padres, el Dios de la vida, ante quién sólo era necesario descalzar el alma. Con el PADRE NUESTRO queremos decirte algo más que unas bonitas palabras.

  

   MEDITACIÓNSOLO DIOS

  1. Solo Dios da la vida, pero tú has de transmitirla y respetarla.
  2. Solo Dios puede dar la fe, pero tú puedes dar tu testimonio.
  3. Solo Dios puede dar la esperanza, pero tú puedes devolverla a los demás.
  4. Solo Dios puede el amor, pero tú puedes amar a tus hermanos.
  5. Solo Dios puede dar la paz, pero tú puedes sembrarla alrededor.
  6. Solo Dios puede dar la fuerza, pero tú puedes animar también.
  7. Solo Dios puede es el camino, pero tú puedes enseñárselo a otros.
  8. Solo Dios es la luz, pero tú puedes hacer que brille para todos.
  9. Solo Dios puede hacer lo imposible, pero tú puede hacer lo posible.
  10. Solo Dios se basta a sí mismo, pero prefiere contar contigo.

Pautas de la Homilía.

 

INICIO.  

1.-La Eucaristía es el cúlmen de la vida cristiana y el Sacramento que revitaliza a la Comunidad que se reúne en el nombre de Dios.

*Para celebrar con autenticidad la Eucaristía es necesario tomar conciencia de nuestra condición de discípulos de Jesucristo, muero y resucitado.

3.-El tema central de la liturgia de este domingo es la espera de la venida del Señor en nuestra vida.

DESARROLLO:  

1.-Las lecturas de este domingo nos invitan a mirar al final del tiempo, característico de las últimas semanas del Año litúrgico.

2.-Nos pasamos la vida esperando: llegar a la mayoría de edad, acabar un proyecto o una carrera, comprar un piso,…Y nunca estamos satisfechos del todo.

*El salmo nos dice que nuestra alma está sedienta de Dios.

2.-Las diez doncellas esperaban al esposo. Todas deseaban encontrarse con él, pero todas se duermen. La diferencia estaba en que cinco de ellas eran sensatas, preparadas para recibirle.

*Las sensatas en verdad aman, desean, buscan y esperan al Esposo, y están prepadas para tener un encuentro personal con Él.

*Se nos pide que estemos en vela, preparados para el Encuentro.

*Lo importante no es saber la hora, sino estar preparados para cuando llegue el Señor.

*La intención que tiene esta parábola es que pongamos toda nuestra confianza y nuestra atención en Jesucristo.

*El esposo es Cristo y la esposa es la Iglesia. La lámpara es la fe. El aceite de la lámpara es el amor y la fe.  (Alegoría)

*Lo esencial: hay que estar preparados. Hay que estar preparados para entrar en el Reino de Dios con tanta alegría y deseo que nuestra espera sea continua.

3.-El libro de la sabiduría describe las características del que es capaz de buscar la sabiduría: los que aman

*La sabiduría es un gran don de Dios que otorga al hombre. La sabiduría es como una luz mágica que permite ver las cosas y los acontecimientos en su justa medida.

4.-En la Segunda lectura, San Pablo recuerda a los Tesalonicenses que es el propio Cristo el que sale a nuestro encuentro para llevarnos con El resucitados al banquete del Reino donde la vida es plena y para siempre.

FINAL:

1.-Hagamos una progresiva transformación de nuestra vida abriéndonos a Jesucristo.

2.-No hagamos un divorcio entre la vida y la Eucaristía, el compromiso social y la celebración Eucarística.

3.-Miremos a la Virgen María que nos enseña la manera de integrar todo el Evangelio en nuestra vida, especialmente el perdón, y cómo esperar al Señor en nuestra vida.