XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.  

XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.  

 

 

 

MONICIÓN DE ENTRADA:

           

Los cristianos vivimos en este mundo, siendo al mismo tiempo ciudadanos del cielo, también miembros de la Iglesia y de la sociedad civil. Como creyentes, no podemos separar nuestra condición de cristianos de nuestra condición de ciudadanos. Pero tampoco debemos confundirla. Somos testigos del evangelio en el mundo.

        La gracia y la paz de Dios padre y de Jesucristo, el Señor, nos fue dada desde el principio para que supiéramos repartirla por todo el mundo. Ese fue el mandato que recibimos de nuestro señor Jesús.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Is 45,4-6):

    El pueblo de Dios está en el destierro de Babilonia y vislumbra el fin de Babilonia. El nuevo imperio será Persia y su rey Ciro goza de gran humanidad y de respeto a los pueblos diversos.       

El profeta Isaías reconoce que el rey Ciro es un hombre providencial, y desde él vislumbrará un siervo, el siervo de Dios, que llevará a cabo el designio divino de la salvación del mundo.

 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Tes 1,1-5b):

           Escucharemos ahora el inicio de la primera carta a los cristianos de Tesalónica, una ciudad de Grecia. La Iglesia de Tesalónica era ejemplar en todas las actividades, por lo que San Pablo se lo reconoce públicamente y la pone como ejemplo al resto de las Iglesias.

 

 MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 22,15-21):

           El Evangelio proclama que Dios es el único Señor; no hay otro. Jesús dejó claro que su reino no era de este mundo, y que  venía  a curarlo desde dentro y dar a Dios lo que es de Dios.

 

PETICIONES:  

1.- Para que el reinado de Dios sea pronto un hecho en la tierra.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

  2.- Para que la justicia y la paz se den la mano en nuestras sociedades. ROGUEMOS AL SEÑOR.

   3.- Para que la Iglesia sea libre e independiente de todo poder político y económico. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 4.- Para que los matrimonios se amen y se respeten mutuamente. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 5.- Para que los hijos amen y honren a sus padres. ROGUEMOS AL SEÑOR.

   6.-Para que las víctimas de las desgracias naturales tengan esperanza y halla una corriente de solidaridad internacional  de ayuda hacia ellos. ROGUEMOS AL  SEÑOR.

 7.-Para que los ancianos sean respetados, amados y protegidos. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 8.- Para que la Iglesia crezcamos en la conciencia y en la dimensión misionera. ROGUEMOS AL SEÑOR.

  9.-Para que el Señor nos conceda el agua que necesitamos ROGUEMOS AL SEÑOR.

 

MONICIÓN A LAS OFRENDAS:  

 Ofertorio es ofrenda. No es lo mismo dar que darse. Jesús se dio, y los efectos saludables de este darse los disfrutamos nosotros. ¿CUAL ES TU DONACION DE HOY?.

                                                          PADRE NUESTRO:

             He llamado a tu puerta, Señor, y queremos decirte PADRE NUESTRO. Padre Nuestro, Padre de Jesús, tu enviado; Padre de todos los jóvenes, pasados, presentes y futuros; Padre de los que ignoran; Padre de los que te combaten; Padre de todos los jóvenes, desde la aurora de los tiempos hasta su  terminación. QUEREMOS DECIRTE CON JESÚS LA ORACIÓN QUE NOS ENSEÑÓ.

 

   MEDITACIÓN:  DECÁLOGO DE LA SERENIDAD (BEATO JUAN XXIII)

1.- Sólo por hoy, trataré de vivir exclusivamente al día, sin querer resolver el problema de mi vida de una vez.


2.- Sólo por hoy, tendré el máximo cuidado de mi aspecto; trataré de ser cortés; de no criticar a nadie ni pretender disciplinar a nadie, sino a mí mismo.


3.- Sólo por hoy, me adaptaré a las circunstancias, sin querer que las circunstancias se adapten a mis deseos.


4.- Sólo por hoy, dedicaré 30 minutos de mi tiempo a una buena lectura recordando que así como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, la buena lectura es necesaria para mi mente y espíritu.


5.- Sólo por hoy, haré una buena acción a favor de alguien que solamente yo sabré.


6.- Sólo por hoy, haré dos acciones positivas que no sean de mi agrado y procuraré que nadie se entere.


7.- Sólo por hoy, seré feliz con la certeza de que se sido creado para la felicidad.


8.- Sólo por hoy, haré un programa detallado. Quizás no lo cumpliré íntegramente, pero lo redactaré. Y me cuidaré de dos calamidades, la prisa y la indecisión.

 

9.-Sólo por hoy, creeré firmemente aunque las circunstancias me sean contrarias, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiese en el mundo.

 

10.- Sólo por hoy, no tendré temores, no tendré miedo a gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.  

Pautas de la Homilía.

 

INICIO.

1.-Cada Eucaristía es un don maravilloso de Cristo para su Iglesia. La presencia de Cristo en la comunidad reunida en su nombre, la fracción del Pan y la proclamación de la Palabra de Dios.

2.-La Palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, que ilumina la vida de cada hombre y mujer creyentes. Bien sabemos que “el plan de la revelación se realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas…y la verdad profunda de Dios y de la salvación del hombre que transmite dicha revelación, resplandece en Cristo, mediador y plenitud de toda la revelación” (D.V. 2).

             

DESARROLLO:  

1.-El profeta Isaías nos recuerda la esencia misma de la fe: “Yo soy el Señor y no hay otro, fuera de mí no hay Dios”

*Dios escoge a quien quiere para que sea instrumento de su proyecto y de su salvación:

(1)escoge a un pagano, a Ciro, para que el pueblo de Israel pueda volver a su tierra del destierro.

(2) escogerá a un perseguidor de la Iglesia, Pablo, para que anuncie con radicalidad la Buena Noticia de Jesucristo.

2.-San Pablo recuerda en la carta a los cristianos de la ciudad de Tesalónica “la actividad de su fe, el esfuerzo de su amor y el aguante de su esperanza en Jesucristo, nuestro Señor”

*Si nos escribiera una carta a nosotros san Pablo: ¿podría decir lo mismo de nosotros?

¿Valoraría nuestro entusiasmo, nuestro esfuerzo, nuestro aguante, nuestra entrega en nuestro apostolado y en nuestra vida de fe?

3.-El evangelio nos señala que no podemos servir a Dios y “aquello que no es Dios”, poniéndolo al mismo nivel:

*¿Quién es nuestro “señor” y quién domina nuestros actos, pensamientos, motivaciones…? ¿quién es el dueño y señor de nuestro corazón?

(1)¿Se ha convertido en nuestro dios el dinero?

(2) ¿Se ha convertido en nuestro dios la comodidad, o el poder, o el prestigio…?

*El ídolo  es el que se convierte en criterio decisivo y determinante de toda nuestra vida.

*Para el cristiano/a el criterio decisivo tiene que ser Dios, y sus palabras debe de ayudarnos al discernimiento de espíritu.

4.-El evangelio de hoy no nos pide que nos desentendamos de lo que ocurre en la sociedad, porque somos ciudadanos del mundo, y nuestra misión es transformar este mundo según los criterios evangélicos.

*Algunos sacan conclusiones falsas: el cristiano no debe meterse en política, la religión es algo que “pertenece al ámbito de lo privado”, …

 

 

FINAL:

1.-Intentemos “Amar a Dios sobre todas las cosas” y no dar nuestro corazón a lo que no es Dios.                                                                                                                              

2.-Pidamos a Dios que reavivemos nuestra fe con autenticidad  y sinceridad.                    

 3.-Contemplemos a la Virgen María para que nos ayude a vivir nuestra fe que actúa por la caridad.                                                                                                                             

  4.-Que esta Eucaristía nos ayude a crecer en nuestra actividad apostólica, en una oración perseverante y en un auténtico testimonio de fe y de caridad.