XXVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.  

XXVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.  

 

 

MONICIÓN DE ENTRADA:

              

Bienvenidos todos a la celebración eucarística. Hay quienes piensan que para ser cristianos basta con rezar e ir a misa los domingos. Y que después, en la práctica, cada cual puede hacer lo que quiera, sin preocuparse de hacer algo en favor de los demás.

           Jesús nos dice: No es así. Un cristiano tiene que serlo de los pies a la cabeza, durante todas las horas del día, y durante toda su vida. Pero para esta fidelidad en el seguimiento es necesario pedir al Señor con todas nuestras fuerzas “un corazón nuevo”, es decir, una conversión continua y renovada.

            Celebremos la resurrección de Jesucristo y escuchemos su palabra para ponerla en práctica.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Ez 18,25-28)

              El que comete injusticias será castigado por injusto, pero la justicia de Dios aguarda siempre el sincero arrepentimiento del pecador para poder perdonarle.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Flp 2,1-11)

 Si los creyentes renuncian a los sentimientos de superioridad que llevan a algunos a considerarse mejores que los demás; si se aceptan los unos a los otros y se sostienen en las dificultades, entonces darán testimonio con su vida de la actitud de Jesús, que vino a cumplir la voluntad del Padre. Jesús se hizo esclavo y aceptó la muerte por el amor de sus hermanos. Fue esta actitud la que le hizo triunfar.

MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 21,28-32)

Hay personas que se creen muy cristianas porque conocen las cosas de Dios, pero luego no hacen lo que a Dios le agrada. No se dan cuenta de que lo importante ante Dios son las actitudes del corazón.

        Jesús nos cuenta una parábola para decirnos que los verdaderos seguidores suyos son aquellos que hacen la voluntad de su Padre del cielo.

     

PETICIONES:  

 1.-Para que la Iglesia siga dando al mundo el evangelio del amor y la fraternidad. ROGUEMOS

AL SEÑOR.

     2.-Para que todos cuantos trabajan por la paz y la verdad la encuentren. ROGUEMOS AL

SEÑOR.

 3.-Para que cuantos saben perdonar de corazón sean felices. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 4.-Para que los jóvenes siembren la alegría y la amistad. ROGUEMOS AL SEÑOR.

  5.-Para que desaparezcan el odio, el terrorismo y la venganza. ROGUEMOS AL SEÑOR.

6.-Para que todos los hombres y mujeres tengan un trabajo digno. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 7.-Para que los cristianos lo sean de verdad e imiten los sentimientos de Jesús.  ROGUEMOS

AL SEÑOR.

   8.-Para que los niños y los ancianos sean protegidos y amados en la sociedad. ROGUEMOS

L SEÑOR.

  9.-Para que este mes de Octubre misionero nos ayude a potenciar nuestra misión evangelizadora y por nuestros misioneros.  ROGUEMOS AL SEÑOR.

MONICIÓN A LAS OFRENDAS:  

 Al presentar nuestras ofrendas ante el altar, recordemos si hemos ofendido a nuestro prójimo. Pidamos perdón; perdonemos de corazón. Y entonces nuestra ofrenda será agradable a los ojos del Señor.

PADRE NUESTRO:

             La oración del Padrenuestro es un resumen de todo el evangelio rezado. En ella llamamos Padre a Dios y le decimos “nuestro”, que es como reconocerse todos hermanos. Nos la enseñó Jesús. Y ahora nosotros la vamos a rezar al Padre con la misma actitud que tuvo Jesús.

MEDITACIÓNCarlos de Foucauld  

  1. PADRE

  2. Me pongo en tus manos, haz de mí lo que quieras. Sea lo que sea te doy las gracias.

  3. Estoy dispuesto a doto..

  4. Lo acepto todo, con tal que tu voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas.-

  5. No deseo nada más padres.

  6. Te confío mi alma, te la doy….. con todo el amor de que soy capaz.

  7. Porque te amo y necesito darme…..

  8. Ponerme en tus manos sin medida, con una infinita confianza……

  9. Porque tú eres mi Padre…..

Pautas de la Homilía.

INICIO.

  *Hemos sido convocados en el Señor: Como “piedras vivas” para celebrar la Eucaristía.

*Todos somos piedras vivas por medio del Bautismo y templos del Espíritu Santo

y somos invitados para celebrar la Eucaristía, la presencia viva de Cristo en medio de su Iglesia.

*El tema dominante de las lecturas bíblicas de este domingo es el de la obediencia como donación total de sí mismo a Dios, cuyo modelo más perfecto es Cristo crucificado “obediente hasta la muerte”.

DESARROLLO:  

 1.-El profeta Ezequiel nos dice que “si un hombre justo se aparta del camino recto y muere, quedará muerto por la maldad que cometió”:

*el desorden moral lleva al hombre a la ruina.

*Nuestro no compromiso en ocasiones lo ocultamos en la queja hacia Dios: Dios no es justo: “Comentáis no es justo el proceder del Señor, pero ¿acaso no es injusto el proceder vuestro?” Anécdota: Martín Luther Kïng queria convencer a un grupo de personas de la necesidad de colaborar y pasar a los hechos. Muchas veces había escuchado: “Pero yo…¿qué puedo hacer? Pidió que apagaran las luces y en tinieblas preguntó: “¿Alguien puede ayudar a iluminarnos? Todos permanecieron en silencio…Sacó un merchero y lo encendió. Volvió a preguntarles : “¿Nos sirve para algo?”. Luego añadió: “Sacad vuestro encendedor cada uno y encendedlo”. Todo se iluminó….El mundo hay muchas cosas que no están bien y con la excusa de “yo no puedo cambiar el mundo” no hacemos nada…Todos podemos aportar nuestra colaboración para que mejoren nuestros ambientes. La familia, el trabajo, el grupo cristiano…

*Lo importante es la elección por la vida: convertirse de la maldad y practicar el derecho y la justicia.

2.-El Salmo 24 nos invita a descubrir el verdadero rostro del Dios vivo: un Dios misericordioso y pronto al perdón.

3.-San Pablo nos traza un plan de actitudes para tener los “sentimientos de Cristo”:

*Manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y sentir.

*No obrar por envidia.

*vivir en humildad.

*Considerad siempre superiores a los demás.

*Buscad el interés de los demás y no sólo el interés propio.

*En definitiva,

4.-Jesús ataca a los fariseos: fieles cumplidores de la ley pero que sabiéndose los buenos no necesitan conversión.

*”Los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del Reino de Dios”, porque creyeron y se arrepintieron.

* El Señor nos enseña en esta parábola que, en definitiva, lo que vale son las obras y no las palabras, los hechos y no las promesas

FINAL:

*Hagamos una opción decidida por la vida y por la conversión.

*Supliquemos la humildad para tener siempre los sentimientos de Cristo.

*Que nuestra fe esté siempre cargada de buenas obras como la tuvo la Virgen María.