XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.  CICLO A

XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.  CICLO A

 

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

 Reunidos en torno a la mesa para celebrar juntos la Eucaristía, encontramos un planteamiento claro en la liturgia de hoy: ser signo y sacramento de salvación para el mundo. Esto lleva un compromiso que no podemos eludir: hacer más humana, más libre, y más justa la sociedad en que vivimos con el testimonio y la vida que vienen de la conversión profunda. Pedimos al Señor, que es: origen, guía y meta del universo que nos dé valentía para que esto se haga realidad en nosotros.

   MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (Is 22,19-23)    

 El profeta Isaías nos presenta la semejanza de los hombres de todos los tiempos. El profeta nos muestra que ya en aquel tiempo había abusos de poder, negocios no muy claros y nos enseña cómo Dios pone fin a esta situación. También nosotros como creyentes tenemos que estar dispuestos a poner fin a muchas situaciones, no viviendo de forma superficial y haciéndolo desde el evangelio aunque ello a veces nos complique la vida. Puede ser que eso no cambie las cosas, pero al menos no nos sentiremos cómplices de la injusticia.

 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( Rom 11, 33-36):

   San Pablo, en el breve fragmento de la Carta a los Romanos que conforma nuestra segunda lectura de hoy, nos hace ver lo poco que somos, la pequeñez de nuestro corazón respecto a la ciencia y la sabiduría inagotables de Dios. ¡Cuántas cosas creemos hacer por Dios! Sacrificios, renuncias, obras buenas y no nos damos cuenta que no tenemos que hacernos ilusiones, los dones de Dios siempre llegan antes que nuestros actos.

  MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 16,13-20:

        En el evangelio, del capítulo 16 de San Mateo, Jesús hace un sondeo de opinión y como siempre distinto al nuestro. Le interesa el sondeo de nuestra fe, pero personalmente. ¿Quién soy yo?, te dice. ¿Quién soy para ti? ¿Qué represento a tus ojos? En consecuencia, ¿Quién eres tú? Jesús espera algo más que una simple declaración convencional. Los demás también esperan de nosotros una respuesta que no sea teórica, se trata de proclamar con la vida quién es Cristo para nosotros.

 

  PETICIONES:

1– Por el Papa, piedra que fundamenta la Iglesia, para que sea la fuerza del Espíritu quien constantemente le sostenga. OREMOS

2.-Por los gobernantes de todos los países de la tierra, para que se dejen guiar por la misericordia de Dios. OREMOS

3.- Por todos aquellos que reconocen a Cristo por vez primera, para que no dejen de ahondar en el misterio que nos trae. OREMOS

4.-Por los padres de familia, para que la fuerza del Espíritu les ayude y sean fundamento y ejemplo para sus hijos. OREMOS

5.- Por todos los que sufren y los necesitados, para que sean escuchados en su súplica. OREMOS

6 – Por todos los que hoy nos reunimos ante tu mesa, haz que, reconociéndote como Mesías, llevemos una vida ejemplar como los primeros apóstoles. OREMOS

OFRENDAS:

“Señor, con el pan y el vino te presentamos nuestra vida.  Haz de nosotros un instrumento de tu paz. Donde hay odio, que yo ponga amor.  Donde haya ofensas, que yo ponga perdón. Donde haya discordia, que yo ponga verdad. Donde haya duda, que yo ponga fe. Donde haya desesperanza, que yo ponga esperanza.   Donde haya tinieblas, que yo ponga luz. Donde haya tristeza, que yo ponga alegría”.

         MEDITACIÓN

  1. Señor.

  2. Enséñanos a mirar al cielo.

  3. Enséñanos a gustar las cosas de arriba.

  4. Enséñanos a guardar tus palabras.

  5. Enséñanos anunciar tu mensaje.

  6. Enséñanos a sentir tu presencia viva.

  7. Enséñanos a reunirnos con los hermanos.

  8. Enséñanos a extender tu reino.

  9. Enséñanos a no vivir cruzados de brazos.

  10. Enséñanos a rastrear tu presencia.

  11. Enséñanos a escuchar a tu Espíritu.

  12. Enséñanos a recorrer tus caminos.

  13. Enséñanos a esperar tu venida gloriosa.