XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.  CICLO A

XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.  CICLO A

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

   “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”, dice el Señor. Cada vez que nos reunimos los cristianos, él está entre nosotros. Y nosotros, sin verlo, estamos convencidos de su presencia. Y compartimos esa alegría con todos los hermanos y hermanas que nos encontramos en esta iglesia.

Ahora vamos a celebrar la Eucaristía. La presencia de Jesús se hará aún más fuerte, en la Palabra que escucharemos, y en el pan y el vino que recibiremos como alimento de vida eterna.

       MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (1 Re 19,9a.11-13a)

          En tiempos del profeta Elías, siglo IX antes de Cristo, parecía que la fe había desaparecido del reino de Israel. El profeta se desespera e incluso desea la muerte. Sin embargo, sostenido por Dios, emprende una peregrinación hacia el monte Horeb, donde se encontrará cara a cara con el Dios. Entonces puede reemprender su misión, a pesar de las dificultades.

 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( Rom 9, 1-5):

             San Pablo, judío de todo corazón, consciente de que en Cristo ha llegado a su perfección lo mejor de Israel, siente dolorosamente que su pueblo rechace a Jesús y su Buena Noticia.

  MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 14,22-23)

       Jesús va manifestando progresivamente a sus discípulos la libertad con que se mueve más allá de las limitaciones humanas.

    Pedro es invitado a hacer, por la fe, una experiencia semejante. Y les invita a no tener miedo superándolo con la fe, sabiendo que para Dios todo es posible.

  PETICIONES:

Por la Iglesia, que peregrina hacia el cielo, para que sea signo de caridad. ROGUEMOS AL SEÑOR.

 Por todos aquellos que anuncian, con esperanza y firmeza, la venida del Señor. ROGUEMOS AL SEÑOR

Por los que gobiernan, por todos los que trabajan por lograr la paz, fruto de la  justicia; para que colaboren con su tarea en la construcción de un mundo nuevo según el proyecto de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Por los enfermos, los pobres y desamparados, para que el Señor sea su firme esperanza,     ROGUEMOS AL SEÑOR

 Por nosotros, aquí reunidos; para que superemos todos nuestros miedos y temores. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Por nosotros para que el Señor nos conceda crecer en la esperanza, la fe y la caridad, y nos aumente la confianza en la Providencia de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR.

OFRENDAS:

Señor, con el pan y el vino te presentamos nuestra vida. Haz de nosotros un instrumento de tu paz. Donde hay odio, que yo ponga amor. Donde haya ofensas, que yo ponga perdón. Donde haya discordia, que yo ponga verdad.

         MEDITACIÓN

1.-Sólo Dios da la vida, pero tú has de transmitirla y respetarla.

2.- Sólo Dios puede dar la fe, pero tú puedes dar tu testimonio.

3.-Sólo Dios puede dar la esperanza, pero tú puedes devolverla a los demás.

4.-Sólo Dios puede el amor, pero tú puedes amar a tus hermanos.

5.- Sólo Dios puede dar la paz, pero tú puedes sembrarla alrededor.

6.-Sólo Dios puede dar la fuerza, pero tú puedes animar también.

7.-Sólo Dios es el camino, pero tú puedes enseñárselo a otros.

8.-Sólo Dios es la luz, pero tú puedes hacer que brille para todos.

9.-Sólo Dios puede hacer lo imposible, pero tú puedes hacer lo posible.

10.-Sólo Dios se basta a sí mismo, pero prefiere contar contigo.