XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.




XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A.

XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO A. Posible guión litúrgico del XVIII Domingo del Tiempo Ordinario del Ciclo A Celebremos la Eucaristía.

MONICIÓN DE ENTRADA:  

Domingo tras domingo, Jesús nos invita a su casa, que es la nuestra. Nos invita porque quiere hablarnos. Y su palabra es importante para nosotros.

     Vivamos esta eucaristía con espíritu de fe, sintiendo la presencia del Espíritu del Señor en medio de nosotros.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Is 55,1-3)      

 Desterrado en Babilonia en el siglo séptimo antes de Cristo, el pueblo de Israel experimenta la lucha por el pan cotidiano.  Cuando el «segundo Isaías» quiere evocar al restauración futura, anuncia un tiempo en que la comida se dará gratis a todos y les recuerda que lo que verdaderamente alimenta al hombre es la alianza divina.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Rom 8,35.37-39):

  San Pablo les recuerda a los romanos que para el que ha descubierto la bondad del Señor, la vida se convierte en un grito de júbilo, incluso en medio de las dificultades. Alimentado por el amor, el hombre puede vivir plenamente.

MONICIÓN AL EVANGELIO (Mt 14, 13-21):

El evangelista Mateo nos presenta la primera multiplicación de los panes, que es una anticipación del «banquete mesiánico» del fin de los tiempos.

    La lógica de los apóstoles es puesta en entredicho y Jesús los llama, y nos llama  a nosotros, a compartir y a abrirnos generosamente a Dios, para quien nada es imposible.

  PETICIONES:

  1. Por la Iglesia universal, para que viviendo en plenitud el Evangelio de Jesús, lo comunique y extienda al mundo entero. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  2. Por todos los que creemos en Cristo,para que sean auténticos servidores del Evangelio según el Espíritu de Cristo. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  3. Por todos los jóvenes, para que descubranla alegríade vivir  la fe en Jesucristo. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  4. Por el fruto de la Palabra de Dios, para que nos renueve en la vida cristiana y haga más visible el espíritu de familia entre los que formamos Iglesia. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  5. Para que el Señor nos concedaaquello que másnecesitamos y nos conviene. ROGUEMOS AL SEÑOR.

7.-Por todos nosotros. Para que nuestra vida sea una verdadera luz en medio de nuestra sociedad y seamos fragancia de Cristo en medio de nuestros ambientes desde la fe, la esperanza y la caridad. ROGUEMOS AL SEÑOR.

MONICIÓN A LAS OFRENDAS:

 Ofertorio es ofrenda. No es lo mismo dar que darse. Jesús se dio, y los efectos saludables de este darse los disfrutamos nosotros. ¿CUAL ES TU DONACIÓN DE HOY?.

  MEDITACIÓN:

1.-Dios no te preguntará qué modelo de coche usabas… te preguntará a cuánta gente llevaste.

 2.-Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa… te preguntará a cuánta gente recibiste en ella. 

 3.-Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario… te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.

 4.-Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo… te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.

 5.-Dios no te preguntará cuál era tu título… te preguntará si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.  

6.-Dios no te preguntará cuántos amigos tenías;… te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.

7.-Dios no te preguntará en qué vecindario vivías;… te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.

8.-Dios no te preguntará el color de tu piel;… te preguntará por la pureza de tu interior.

Pautas de la Homilía.

INICIO.

2.-Cada Eucaristía es una prolongación de la entrega de Cristo por cada uno de nosotros, una prolongación del Misterio de la Encarnación.

3.-Cada Eucaristía hay que enmarcarla en el dinamismo del amor de Dios a la humanidad.

4.-La Eucaristía es el culmen de la vida cristiana.

DESARROLLO:

 

    1.-En la primera lectura hemos proclamado un trozo del Profeta Isaías:

*desterrado en Babilonia en el siglo séptimo antes de Cristo, el pueblo de Israel experimenta la

lucha por el pan cotidiano.                                                              

*Cuando el “Segundo Isaías» quiere evocar la restauración futura, anuncia un tiempo en que la comida se dará gratis a todos y les recuerda que lo que verdaderamente alimenta al hombre es

 la alianza divina.                                               

 *¿Cómo resuena en nosotros las palabras del profeta: “ Escuchadme y viviréis, dice el Señor”…                                                                                                                              

 *¿Cuánta razón tiene la Palabra del Señor cuando nos pregunta: ¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta y el salario en lo que no da hartura? 

2.-San Pablo   les recuerda a los romanos que para el que ha descubierto la bondad del Señor, la

 vida se convierte en un grito de júbilo, incluso en medio de las dificultades.                                                                                                           

*Alimentado por el amor, el hombre puede vivir plenamente.

3.- El evangelista Mateo nos presenta la primera multiplicación de los panes, que es una anticipación del «banquete mesiánico» del fin de los tiempos.                          

   *La lógica de los apóstoles es puesta en entredicho y Jesús los llama, y nos llama  a nosotros, a compartir.                                                                                                       

*A Jesús le mueve siempre la compasión y el amor a los demás, como expresión plena del Amor del Padre.                                                                                                     

  *El clamor de Jesús “dadle vosotros de comer” es una exigencia permanente en cada época para la Iglesia que se ha sentido urgida a transformar esta sociedad y a realizar obras de solidaridad y de justicia para una sociedad más concorde con la voluntad de Dios.                                                                                                                 

*Se nos invita a compartir y a abrirnos a la generosidad de Dios.

FINAL:

1.-Vivamos con entusiasmo la vinculación del Pan y la Palabra, la Eucaristía y la Caridad como hizo Jesús.                                                                                                      

 2.-Supliquemos con insistencia la capacidad para se generosos para dar y para darnos.

3.-Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a vivir con intensidad la aventura espiritual de crecer en la fe abriéndonos a la Voluntad de Dios.

4.-Aprendamos de la Virgen María a ser discípulos de Jesús, a decir sí.