SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD. CICLO A

DOMINGO DESPUES DE PENTECOSTÉS
LA SANTÍSIMA TRINIDAD
 CICLO A

 

 

 

MONICIÓN DE ENTRADA:  

Bienvenidos:  Nadie puede vivir solo. Hemos nacido para vivir unidos y necesitamos amar y ser amados por lo demás.

               Somos imagen y reflejo de Dios. Y Dios, el amor cristiano, no es un ser solitario, sino una comunidad de amor: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. A ese Dios lo llama la Iglesia la Santísima Trinidad: un Dios único en tres personas.

Hoy celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad. Y vamos a celebrar con gozo en esta reunión de la cena del Señor .

 

ACTO PENITENCIAL:

1.-Tú, que eres amor y paz. Señor, ten piedad.

2.-Tú, que eres vida y esperanza. Cristo, ten piedad.

3.-Tú, que eres gracia y ternura. Señor, ten piedad.

 

 

 

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA : (Ex 34,4b-6,8-9)

 La revelación que recibe Moisés, además de la amistad, es la gran misericordia, la total bondad de Dios. Por eso no vale el temor en la relación con Dios, sólo la confianza agradecida. Por eso se le puede pedir que nos acompañe, que se quede siempre con nosotros.

 

 MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA ( 2 Cir 13, 11-13:

El Dios que se reveló a Moisés es el que se manifestó en Jesucristo, el Dios del amor y de la paz, el Dios que está siempre con nosotros.

                Es un Dios que es amor, como Padre; un Dios que es gracia, como Hijo; un Dios que es Comunión, como Espíritu Santo.

  MONICIÓN AL EVANGELIO (Jn 3,16-18)

En el Hijo, apóstol del Padre, se revela todo el amor de Dios al mundo. El Hijo  no vino como juez, no vino a castigar, vino a curar heridas, vino a salvar a lo que estaba perdido, vino a llenarlo todo de vida eterna.

 

 PETICIONES:

1.- Padre Dios, en nombre de tu Hijo envía sobre tu Iglesia al Espíritu Santo, para que la conserve en la unidad de la caridad y de la verdad perfecta. Roguemos al Señor.

2.- Señor, envía obreros a tu mies, para que enseñen a todos los hombres y los bauticen en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.

3.- Señor, ayuda a todos los que sufren persecución por el nombre de tu Hijo, ya que prometió que les darías tu Espíritu para que hablara por ellos. Roguemos al Señor.

4.- Padre Todopoderoso, que todos conozcan que Tú, la Palabra y el Espíritu Santo, sois una misma cosa, a fin de que crean en un solo Dios, esperan en él y lo aman. Roguemos al Señor.

5.- Padre de los vivientes, haz a los difuntos partícipes de tu gloria, en la que tu Hijo y el Espíritu Santo reinan contigo en íntima y eterna unión. Roguemos al Señor.

6.-Padre de los humildes, bendice a todos los que trabajan por ayudar a los más pobres y necesitados. Roguemos al Señor.

 

OFRENDAS:

 Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte:a quienes somos cobardes, danos tu valentía; a quienes somos hipócritas, danos tu sinceridad de vida; a quienes somos comodones, danos tu látigo; a quienes somos egoístas y envidiosos, danos tu entrega; a quienes somos insensibles, danos tu vivencia sobre tu Padre. SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN.

 

PADRE NUESTRO:

  Con el Padre nuestro queremos Padre de Jesús, querido Padre Dios, ponernos en tus manos y decirte que hagas de cada uno de nosotros lo que quieras.

           Queremos darte gracias por todo lo que somos. Queremos decirte que estamos dispuestos a cumplir tu voluntad.   Queremos decirte, querido Padre Dios, que nos hagas imagen de tu Hijo Jesús.

 

 

        MEDITACIÓN

Lector: El Señor te escogió, María, y encontró en Ti su alegría. Y se alegra tu espíritu en Dios tu salvador.

TODOS:  DIOS TE SALVE MARÍA, EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO.

Lector: El Señor te ha rodeado de su fuerza y ha hecho de Ti la Madre de Jesús.  Por eso eres la presencia maternal del amor de Dios entre nosotros.

TODOS: DIOS TE SALVE MARÍA, EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO.

Lector: El Señor ha estado grande contigo. Desde ahora todas las generaciones te llamarán bienaventurada y la misericordia de Dios llegará a todas las generaciones de la historia.

TODOS: DIOS TE SALVE MARÍA, EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO.

Lector: El Señor ha preferido lo pequeño, el Señor ha visto en Ti a la humilde, a la sierva de los siglos. Ha dispersado a los soberbios y ha abrazado a los pobres. Ha hecho grandes maravillas con su brazo.

TODOS: DIOS TE SALVE MARÍA, EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO.

Pautas de la Homilía.

INICIO.:

1.-Celebramos el Domingo de la Santísima Trinidad, después de la Solemnidad de Pentecostés.

*Nuestra vida cristiana ciertamente es una vida espiritual trinitaria: una vida en el Padre, Hijo y Espíritu Santo.

*La Trinidad es un Misterio de Amor, un Misterio de Comunión de Dios que debe manifestarse en nuestra vida.

DESARROLLO:

1.-En la primera lectura hemos escuchado un trozo del libro del Éxodo:

*Liberados de Egipto, comprometidos con la alianza pactada entre Dios y su pueblo en el Sinaí, los hebreos traicionan enseguida la promesa de obedecer la Ley.

*Moisés intercede por el pueblo rebelde y culpable.

*En ese momento Dios se revela como un Dios tierno y misericordioso, rico en clemencia y lealtad.

*Esta manifestación es un acercamiento a una revelación que se hará plena en Jesús.

2.-Hemos leído en la segunda lectura un trozo de la segunda carta de San Pablo a los corintios:

*Pablo invita a los corintios, igual que a nosotros, a ser perfectos en la caridad, en el amor.

*La fraternidad cristiana es fuente de paz y de amor, y refleja la realidad de un Dios que se ha dado a conocer como Señor de paz y de amor.

*San Pablo presenta la salvación como una obra conjunta de Jesús, del Padre y del Espíritu Santo; como una obra trinitaria.

3.-El evangelio de San Juan reconstruye un trozo del diálogo entre Jesús y un fariseo de buena voluntad, Nicodemo.

*Jesús recuerda a Nicodemo que la verdadera inteligencia espiritual consiste en una radical transformación, obra del Espíritu.

*La verdadera renovación la ofrece Jesús, el Hijo, que conoce al Padre, y ha sido enviado al mundo como señal de amor.

*El hombre se juzga a sí mismo según la actitud que tome ante Jesús, el Hijo amado y predilecto del Padre.

FINAL:   

1.-Abrámonos a la acción del Espíritu para tomar conciencia de nuestra espiritualidad cristiana, espiritualidad trinitaria.

2.-Pidamos con insistencia que El Espíritu Santo nos ayude a reconocer la obra de la salvación como una obra conjunta del Dios Uno y trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

2.-Supliquemos el aumento de nuestra fe, esperanza y caridad  para ser perfectos en el amor de Dios.

2.-Miremos a la Virgen María para que nos a tener una especial relación con el Dios uno y trino: Ella fue Hija predilecta del Padre, Madre del Hijo y esposa del Espíritu Santo.