VII Domingo de Pascua. CICLO A

VII Domingo de Pascua. CICLO A

SOLEMNIDAD DE LA ASCENCIÓN DEL SEÑOR

  

MONICIÓN DE ENTRADA:

 

               Hoy celebramos la solemnidad de la ascensión de Jesús. Esto quiere decir que Jesús, que fue un hombre cabal y perfecto, el mejor de los nacidos de mujer, el que más ha amado a los demás, ha llegado a la plenitud de la meta. El Padre Dios lo ha exaltado, lo ha hecho el primogénito de todas las criaturas, el primero de los hombres y la cabeza de la Iglesia.

ACTO PENITENCIAL:

1.- Señor, tú has conseguido la perfección, alcanzando la meta. Ten piedad de nosotros, que luchamos por ser mejores. Señor, ten piedad.

2.- Cristo, por amor descendiste hasta nosotros. Ten piedad de tus hermanos y haz que nosotros, por amor, ascendamos hasta ti. Cristo, ten piedad.

3.- Señor, tú has sido exaltado sobre los cielos. Ten piedad de nosotros, y haz que podamos ya desde ahora estar contigo. Señor, ten piedad.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Hch 1, 1-11)

               San Lucas, en su primer libro, empieza narrándonos cómo el Hijo de Dios descendió hasta nosotros, en el vientre de María, el hijo del hombre. En este segundo libro de Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, nos describe cómo el hijo del hombre asciende al cielo, hasta el Padre, proclamado Hijo de Dios.

        MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Ef 1, 17-23)

             San pablo celebra al gloria de Cristo, resucitado por el Padre y exaltado a su derecha. En Cristo podemos descubrir lo que es objeto de nuestra esperanza. El es la Cabeza, y nosotros, sus miembros, seguiremos sus pasos, que llegan hasta la pascua, hasta Dios. Podemos decir que nuestra herencia es Cristo.

   MONICIÓN AL EVANGELIO (Lc 24,46-53)

           Antes de despedirse definitivamente de los discípulos, Jesús les explica las Escrituras en lo referente a su misterio, “abrió sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras” y pudieran tener la capacidad de interpretación. También les repite la promesa del Espíritu, que les iluminará mejor y les revestirá del poder de Dios.

               No hay gloria sin cruz. Por eso Jesucristo, después de haber padecido y muerto, ha sido llevado a la gloria por el Padre. Escuchemos el evangelio de san Lucas.

 

SÍMBOLO DE LA FE. EL CREDO.

Dios es una comunidad de personas. El es el modelo de toda comunidad en la tierra. Profesemos nuestra fe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Hagamos nuestra la fe de la Iglesia, el credo.

 

 PETICIONES: 

1.- Para que el mundo entero caminen hacia la unidad, hacia la plenitud que ha de realizarse en Cristo. Roguemos al Señor.

2.- Para que la Iglesia, todos los creyentes, demos testimonio de Cristo entre los hombres. Roguemos al Señor.

3.-Para que sepamos descubrir a Cristo en sus diversas presencias, especialmente en los pobres y los que sufren. Roguemos al Señor.

4.-Por los que están desorientados y desalentados, para que puedan ser levantados de debilidad.  Roguemos al Señor.

5.-Por todos los que buscan solamente los bienes de la tierra, para que deseen más los del cielo, los del Espíritu. Roguemos al Señor.

6.-Para que los derechos de los hombres y de las mujeres sean respetados y que nadie esclavice a nadie. Roguemos al Señor.

7.- Para que el amor triunfe sobre el odio, la convivencia sobre la guerra y desaparezca el hambre en el mundo. Roguemos al Señor.

 

 OFRENDAS

FLORES:  Señor queremos que tu Espíritu nos de la capacidad de hacer felices a los demás. Tu nos llamas a ser “amigos de los otros”. Ayúdanos a ser tus pies para poner en marcha caminos de felicidad.

PAN y el VINO: Señor, queremos que tu Espíritu nos ayude a ser ofrenda agradable a Ti con nuestra Vida desde el servicio y  el testimonio . Ayúdanos a ser tu corazón para que todos los hombres sean hermanos.

 

  PADRE NUESTRO:

Que Jesús , el Hijo de la Virgen  María, nos preste sus sentimientos y sus palabras para rezar al Padre, un Padre cercano y amante de la justicia y de la paz.

  

 INVITACIÓN A COMULGAR:

               La Palabra de Dios cayó en tierra buena y dio mucho fruto. Jesús, danos tu eucaristía a los que hemos escuchado tu palabra. Alimenta nuestras vidas, para que nosotros demos frutos de buenas obras de amor.

 

MEDITACIÓN

 

1.-Dios no te preguntará qué modelo de coche usabas… te preguntará a cuánta gente llevaste.

2.-Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa… te preguntará a cuánta gente recibiste en ella.

3.-Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario… te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.

4.-Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo… te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.

5.-Dios no te preguntará cuál era tu título… te preguntará si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.

6.-Dios no te preguntará cuántos amigos tenías;… te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.

7.-Dios no te preguntará en qué vecindario vivías;… te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.

8.-Dios no te preguntará el color de tu piel;… te preguntará por la pureza de tu interior.

   Pautas de la Homilía.

INICIO.:

1.-Celebramos el domingo de la Ascensión del Señor, el Domingo VII de Pascua.

-En este domingo la Iglesia celebra la 42 Jornada de los medios de comunicación.                                                    

– Se nos recuerda la urgencia de transmitir la fe que profesamos y vivimos.

-No es fácil la tarea que nos asigna el Señor porque soplan vientos contrarios al Evangelio. Pero Jesús nos dice: Id y haced discípulos de todos los pueblos. La Iglesia es esencialmente misionera.

 

DESARROLLO:

 

1.-Hemos leído en la primera lectura un trozo de los Hechos de los Apóstoles:

*San Lucas relata el hecho de la Ascensión del Señor.

*Jesús desaparece definitivamente a los ojos de los suyos, provocando el desconcierto en ellos.

*Este hecho nos invita a reconocer que el Reino de Dios ya está aquí, en el mundo, como un germen dispuesto a crecer:.

*La fuerza de Cristo, a través de sus apóstoles, manifestará su presencia activa, y un día se impondrá a todos en un Jesús triunfante.

2.-San Pablo, en la carta a los Efesios, medita sobre el último secreto del universo, al que denomina “misterio”.

*San Pablo percibe a toda la creación elevada hacia Dios por el amor hecho presente en Jesucristo.

*Los cristianos, orientados hacia este futuro glorioso, estamos pregustando ese futuro, cimentados y viviendo la gloria divina plenamente manifestada en Jesús.

3.-Jesús, en la Ascensión, nos llama a vitalizar nuestra vocación misionera: “id al mundo entero y proclamad el evangelio”

*La Iglesia es esencialmente misionera.

*La Ascensión culmina la Resurrección de Jesucristo: La Ascensión sitúa a Cristo en las categorías de la eternidad que comenzó en la Resurrección.

*Necesitamos renovar nuestro Bautismo, reorientar nuestra vida cristiana y sentirnos de nuevo enviados por Cristo.

*El Señor nos recuerda en el Evangelio que para ascender a Dios hay que acoger al hermano y encarnarse en nuestro mundo.

 

 FINAL:

 

-Vivamos la Eucaristía, sabiendo que la celebramos desde la fe y el amor a Jesucristo.

-Ojala que en los medios de comunicación social, tan influyentes en el diseño de las nuevas sociedades, se imponga el sentido común, la verdad, el respeto a la vida y la verdadera humanidad.

-Supliquemos la intercesión del la Virgen María para que nos ayude a confiar en el Señor y a amarle con todo el corazón.