V Domingo de Pascua. CICLO A

V Domingo de Pascua. CICLO A

 

  

MONICIÓN DE ENTRADA:

 

     La única energía capaz de transformar el mundo es el amor. El amor es lo más importante y lo más hermoso en la vida.

   Jesucristo  nos ama tanto que ha dado su vida por nosotros. Y nos enseña a amarnos los unos a los otros.

   Hoy, domingo, día del Señor, los cristianos nos reunimos en nombre de Jesús para celebrar la eucaristía, que es el sacramento del amor.

 

ACTO PENITENCIAL:

Queremos ponernos a tu lado, Señor, para sentarnos a tu mesa, formar parte de tu familia, ser de tu Iglesia, pero sabemos que tenemos que cambiar todas nuestras actitudes egoístas, abandonar nuestros intereses particulares y superar nuestras rencillas y divisiones.

   Sabemos que no formamos un solo Cuerpo, en el cual nos has asignado una función propia a cada uno.

   Ayúdanos a que nuestro amor a los demás sea sincero, que estemos siempre unidos por un amor fraterno, capaz de adivinar la necesidad y el problema del hermano, para adelantarnos a mostrar cariño y ayuda a quien lo requiere.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Hch 6,1-7) 

           La Iglesia, movida por el Espíritu, afronta los conflictos que provocan los cristianos que provienen de la cultura griega. Estos consiguen una organización propia, los diáconos.

    De este manera los cristianos pueden dedicarse de lleno a su tarea más específica: anunciar la Palabra de Dios.

       MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Pe 2, 4-9)

      Los cristianos forman un edificio espiritual fundamentado en Jesús. Pueden celebrar el sacrificio que Dios quiere, el de un pueblo unido para dar gracias a la misericordia divina.

 MONICIÓN AL EVANGELIO (Jn 14, 1-12)

             Jesús continuamente les dice a los discípulos que “tengan confianza y amen”. Y les insiste que al conocerle a Él, conocen ya al Padre.

    El Padre les enviará el Espíritu que les iluminará plenamente. Escuchemos el Evangelio de San Juan.

 

PETICIONES:

 

  1. Que conceda a su Iglesia gozar de la paz, de seguridad, de largos días, para que reparta     fielmente la palabra de Dios. ROGUEMOS DEL SEÑOR.
  2. Que se acuerde de nuestras ciudades y de nuestros pueblos, de nuestra nación y sus     habitantes. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  3. Que bendiga a cuantos hacen obras buenas y se acuerdan de los pobres y los enfermos,  los huérfanos y las viudas. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  4. Que tenga misericordia de los que viajan por aire, tierra y mar, y proteja a los            oprimidos, los cautivos. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  5. Que abra la inteligencia y el corazón de los hombres, para que hagan desaparecer las     guerras y el terrorismo, y busquen el bien de la paz. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  6. Que aumenten las vocaciones sacerdotales y religiosas en la Iglesia. ROGUEMOS AL     SEÑOR.

 OFRENDAS.

  Ofertorio es ofrenda. No es lo mismo dar que darse. Jesús se dio, y los efectos saludables de este darse los disfrutamos nosotros. ¿CUAL ES TU DONACIÓN DE HOY?.

 

  PADRE NUESTRO:

 El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa. Habitaban tierras de sombras y una luz les brilló. Decía una voz: Grita. Di a las ciudades de Judá: “Aquí está vuestro Dios”, el Dios de la paz, el Dios de la alianza, el Dios de Jesucristo”.

     Decía que el Dios vivo es el Dios de nuestros padres, el Dios de la vida, ante quién sólo era necesario descalzar el alma.

 

  MEDITACIÓN

Señor

Enséñanos a mirar al cielo.

Enséñanos a gustar las cosas de arriba.

Enséñanos a guardar tus palabras.

Enséñanos a anunciar tu mensaje.

Enséñanos a sentir tu presencia viva.

Enséñanos a reunirnos con los hermanos.

Enséñanos a extender tu Reino.

Enséñanos a no vivir cruzados de brazos.

Enséñanos a rastrear tu presencia.

Enséñanos a escuchar a tu Espíritu.

Enséñanos a recorrer tus caminos.

Enséñanos a esperar tu venida gloriosa.

 

   Pautas de la Homilía

INICIO.:

 

1.-Celebramos el V domingo de Pascua.

1.-El Señor nos ha invitado a reunirnos para celebrar este misterio salvífico, porque él nos dice que “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”

 

DESARROLLO:

 

1.-Hemos escuchado en la primera lectura un trozo de libro de los Hechos de los Apóstoles.

*Desde el principio de la Iglesia, especialmente después de Pentecostés, la Iglesia asume con intensidad la vocación a la comunión que brotó de la misma venida del Espíritu y de la misma intencionalidad de Cristo.

*Sin embargo, desde el principio surgen los conflictos.

*La Iglesia, movida por el Espíritu, afronta los conflictos que provocan los cristianos que provienen de la cultura griega. Estos consiguen una organización propia, los diáconos.

*De este manera los cristianos pueden dedicarse de lleno a su tarea más específica: anunciar la Palabra de Dios.

*Todos estamos llamados, especialmente desde la Eucaristía, a la comunión con el Dios Trinitario y con los hermanos.

2.-Hemos leído en la segunda lectura un trozo de la primera carta de San Pedro, que vamos leyendo desde hace varios domingos.

* Cristo se había anunciado como la  morada de Dios en el corazón de la humanidad, siendo superado el Templo de Jerusalén como lugar de mediación entre Dios y los hombres.

*Los cristianos forman un edificio espiritual fundamentado en Jesús. Pueden celebrar el sacrificio que Dios quiere, el de un pueblo unido para dar gracias a la misericordia divina.

*Todos nosotros formamos la Iglesia, el Cuerpo místico de Cristo, y cada uno somos “piedras vivas del templo eterno de Dios”, que se nos invita a vivir su voluntad.

3.-Hemos proclamado un trozo del capítulo 14 del Evangelio de san Juan:

*Jesús continuamente les dice a los discípulos que “tengan confianza y amen”

* Jesús les insiste, como también hoy nos insiste a nosotros, que al conocerle a Él, conocen ya al Padre.     Él es el Camino, la Verdad y la Vida.

*El Padre les enviará el Espíritu que les iluminará plenamente. Por eso necesitamos ciertamente el Espíritu Santo para poder crecer espiritualmente y unirnos íntimamente al Dios trinitario desde la fe.  

 

 FINAL:

 

1.-Pidamos especialmente a través de esta Eucaristía que tengamos gran fidelidad al Señor.

2.-Pidamos a Dios que nos envíe su Espíritu Santo para que podamos sentirnos miembros del Cuerpo Místico de Cristo, llamados a la comunión y al testimonio.

3.-Miremos a María para que nos enseñe a ser ofrenda agradable desde la coherencia, la fe, y la caridad.