II Domingo de Pascua. CICLO A

II Domingo de Pascua. CICLO A

 

  

MONICIÓN DE ENTRADA:

                Estamos todavía en la Octava de Pascua. No queremos que la Pascua termine. Es un misterio que no se agota nunca: Cristo es la Pascua, la Fiesta que no acaba, el sentido total a la vida de cada hombre y mujer que venimos a este mundo.

              También hoy se celebra el Domingo de la Divina Misericordia. Esta fiesta ha salido d4e las entrañas de la misericordia de Dios. Toda alma que cree y tiene confianza en la Misericordia de Jesús, la obtendrá.

 

ACTO PENITENCIAL:

Jesús resucitado se ha quedado entre nosotros. Nosotros somos su familia, formamos parte de su comunidad de discípulos. Estamos unidos a él por la fe, la esperanza y el amor.

1.- A Ti, Señor, levanto mi alma, Dios mío, en Ti confío.  Señor, ten piedad.

2.- Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa. Cristo, ten piedad.

3.- Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su Divina Misericordia. Señor, ten piedad.

 

HIMNO DE GLORIA:

Recitemos el himno de alabanza, invocando a Jesucristo, el Señor de la Iglesia, el Señor de la comunidad cristiana.  Recitemos con alegría el Gloria.

 

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (Hch 2,42-47):

            Lucas presenta un cuadro idealizado de la primitiva comunidad que ha servido de inspiración a muchas comunidades cristianas hasta nuestros días. La Iglesia naciente se presenta con una fuerza impresionante. Es una comunidad perfecta en que se reparten los bienes. Sigue todavía unida al Templo. Pero ya deja ver su originalidad en un rito que le es propio: la “fracción del pan”. 

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (1 Pe 1,3-9):

      Dios Padre ha regenerado a los hombres por medio de la resurrección de Jesús. Les saca de una vida corrupta y les da acceso a la vida verdadera. 

MONICIÓN AL EVANGELIO (Jn 20,19-31):

      La presencia trascendente de Jesús, tantas veces señalada en el evangelio de San Juan, se manifiesta ahora de manera indiscutible. Ella hace que los discípulos reciban el Espíritu Santo. Se descubre una nueva dimensión de la vida. Cristo resucitado es ciertamente el mismo Jesús que los discípulos habían conocido. Sin embargo, sólo mediante la fe se puede llegar a su realidad esencial.

 

PETICIONES:

1.- Por la Iglesia, para que sepamos dar testimonio de la Pascua mediante signos de unión, amor, humildad y misericordia. Roguemos al Señor.

2.- Por todos los pueblos que sufren las heridas de la guerra, del hambre y de la violencia. Roguemos al Señor.

3.- Por los enfermos, para que vean en sus sufrimientos una prolongación de la Pasión de Cristo y le sientan cercano. Roguemos al Señor.

4.- Por los responsables de las naciones para que busquen relaciones solidarias y vías de desarrollo para los pueblos. Roguemos al Señor.

5.- Por los acogen y cuidan a los enfermos, para que vean en ellos un sacramento doliente de Cristo. Roguemos al Señor.

6.- Por todos nosotros, para que seamos testigos de esperanza y de resurrección. Roguemos al Señor.

7.-Por todas las familias, especialmente aquellas que experimentan la separación. Roguemos al Señor.

OFRENDAS.

   Ofertorio es ofrenda. No es lo mismo dar que darse. Jesús se dio, y los efectos saludables de este darse los disfrutamos nosotros.

    María fue ofrenda agradable a Dios porque se vació de sí misma, escuchó la palabra y la guardó, dijo sí al Señor , visitó a su prima Isabel y la sirvió, cantó su pequeñez y la misericordia de Dios, profetizó un mundo nuevo, hizo una opción por los pobres, siempre intercedió y sigue intercediendo por  sus hijos. ¿CUAL ES TU DONACIÓN DE HOY?.

 

PADRE NUESTRO:

                    El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz intensa. Habitaban tierras de sombras y una luz les brilló. Decía una voz: Grita. Di a las ciudades de Judá: “Aquí está vuestro Dios”, el Dios de la paz, el Dios de la alianza, el Dios de Jesucristo”.

                 Decía que el Dios vivo es el Dios de nuestros padres, el Dios de la vida, ante quién sólo era necesario descalzar el alma.

 

 

INVITACIÓN A COMULGAR:

    Dichosos los que sin haber visto han creído en Jesucristo. Dichosos los que le aman sin haberlo visto con los ojos. Dichosos los que se acercan al convite de la comunión.

 

 MEDITACIÓN

Enséñame el camino de la vida.

Si me amas, líbrame de la muerte, del vacío y del gran frío del egoísmo.

 

Dame tu medicina y tu comida,

que mi carne florezca en primavera,

que renazca en tu luz y que en tu amor mi vida sea transformada.

 

Ayúdame a trascender mi pequeñez,

llena de inmortalidad mis obras y mis tareas,

Consuélame siempre con tu Espíritu que derrama plenitud.

 

Derrama tu fragancia en nuestro corazón

y ayúdame a poder escuchar sin pausa

que cada uno de nosotros somos amados en Ti.

 

  Pautas de la Homilía.

INICIO.:

1.-“Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”, nos dice el Señor en el evangelio de hoy.

*El Misterio salvífico de la Iglesia se manifiesta en la comunidad que se reúne no en su nombre, sino en el nombre del Dios Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

2.-Celebramos el Segundo Domingo de Pascua, domingo de la misericordia, tiempo de alegría y gozo para la Iglesia, y que grita desde lo más profundo: Cristo ha resucitado, Aleluya.

 

DESARROLLO:

1.-Hemos leído en la primera Lectura un trozo de los Hechos de los Apóstoles.

*La comunidad apostólica de Jerusalén, la comunidad primitiva, tiene que ser, para cada generación de cristiana, un modelo de comunión y de apostolado, de entrega y de fe:

*San Lucas presenta a esta comunidad apostólica de Jerusalén como un grupo ideal  que atrae por la fuerza de su resplandor.

*Atribuye a la comunidad apostólica las cualidades que los profetas anunciaban como las características del nuevo pueblo recreado  por el Señor a través del Mesías:

  1. a) atraer a todas las naciones hacia el pueblo de Dios.
  2. b) reconciliar al hombre con Dios y con sus hermanos.
  3. c) renovación del mundo.

*la comunidad apostólica hacía muchos signos y prodigios en medio del pueblo: el lenguaje del testimonio y la fuerza de la curación (una comunidad que sana las heridas y cura en nombre del Señor)

2.-En la segunda lectura hemos leído un trozo de la Primera Carta de san Pedro:

*En el marco de una catequesis Bautismal, el autor nos explica a los cristianos la naturaleza de su nueva existencia, una existencia resucitada. 

*El cristiano necesita ser desligado del mundo corrupto que le rodea porque “destruye” el corazón.

*Es preciso caminar entre dificultades y salir triunfante de los obstáculos para alcanzar el triunfo final.

*La razón profunda de este peregrinar está en la esperanza y en la presencia radiante del Señor en medio de nosotros.

3.-En el evangelio de San Juan se subraya que el Resucitado se les manifiesta vivo a unos apóstoles asustados y temerosos, asustados y huidizos:

*nadie vio cómo resucitó Cristo sino que han visto al resucitado a pesar de las resistencias, temores, dudas y sospechas.

*El mismo que fue crucificado ha resucitado.

*Tomás se convierte en el prototipo de una mente que pretende dudar de todo a menos que no se pueda demostrar: “Si no toco ni veo no creo”

*Tomás creyó después con una fe generosa, confiada y profunda, y exclamó el primer credo: “Señor mío y Dios mío”

 

FINAL:

1.-Que esta Eucaristía fortalezca nuestra fe y consolide nuestra apostolado.

2.-Que la llamada a la comunión eficaz entre nosotros se haga desde la presencia pascual del Resucitado.

3.-Que seamos apóstoles de Cristo en nuestros ambientes, mirando la disponibilidad maternal de María.