VIERNES SANTO.  CICLO A

VIERNES SANTO.  CICLO A

 

 

          Todo el altar debe de estar al desnudo.

 

*MONICION DE ENTRADA:    (Primera parte, antes de comenzar la procesión el sacerdote)

           Hoy comenzamos, propiamente la celebración de la Pascua. Pascua significa “paso”, el tránsito de Jesús a través de la muerte a la nueva vida. No es correcto que todo se quede en el aspecto de la muerte, como hacen algunas formas populares e la Semana Santa, ni tampoco que se celebre sólo la Resurrección, olvidando el paso por la Muerte. Los dos aspectos se celebran con una unidad.

           Este día está centrado todo él en la Cruz del Señor. Pero no con aire de tristeza, sino de celebración; la comunidad cristiana celebra la Pasión del Señor y adora su Cruz como el primer acto del misterio Pascual. El color es rojo, color de mártires, no el morado, la cuaresma terminó ayer, recordando pedagógicamente que no estamos en unas exequias, ni guardando luto. Cristo Jesús, como sumo sacerdote en nombre de toda la humanidad, se ha entregado voluntariamente a la muerte, primer mártir, para salvar a todos.

 

*PROCESION DE ENTRADA EN SILENCIO.

 

*MONICION DE ENTRADA (segunda parte):   el sacerdote de rodillas.

           Jesús, nuestro Maestro y Señor, ha sido detenido, torturado, y condenado a muerte. Su amor sin reservas, su anuncio de un Dios que es Padre y que ama de un modo especial a los pobres, su invitación a transformar el corazón y la vida, su lucha contra todo lo que oprime a las personas, lo han conducido hasta aquí. Los poderes civiles y religiosos de su tiempo no han soportado su forma de hablar y de vivir. Y sus amigos le han dejado solo.

           Nosotros, hoy, aquí, acompañamos a Jesús en su camino hacia la cruz. No somos mejores que los que lo condenaron. Ni somos mejores que los que lo abandonaron. Como los apóstoles y los discípulos, somos débiles y pecadores. Pero como ellos también y gracias a su testimonio, nosotros hemos creído que de aquella cruz, de aquel fracaso vivido con tanto amor, nace vida. La única verdadera vida. En la cruz está la única vida que merece ser vivida.

           Por eso nos reunimos hoy aquí, en silencio, para contemplar y rezar con toda nuestra fe y con todo nuestro agradecimiento. (pausa).

          Nos ponemos de rodillas y en silencio pedimos su ayuda al Señor para seguir la enseñanza de Jesús y que la sangre que derramó por nosotros nos fortalezca en la difícil tarea de ser cristianos.

-(El Presbítero se tumba en silencio en el suelo: momento de silencio).

 

                                                 LITURGIA DE LA PALABRA

 

*ORACIÓN:

           Señor Jesús, que vinisteis al mundo para enseñarnos cómo es el AMOR DE DIOS. Tu vida fue una entrega continua a todos los hombres, y por eso te clavaron en la CRUZ. Te pedimos que tu muerte sea el estímulo que nos ayude a nosotros a morir cada día, apartándonos de todo pecado y que sepamos amar de verdad a todos nuestros hermanos. Por Cristo, nuestro Señor, Amen.

 

*MONICION A LA PRIMERA LECTURA (Is 52, 13-53)

         Meditando sobre el Cristo crucificado es posible comprender el sentido profundo de la tan extraña profecía realizada durante el destierro sobre el “siervo sufriente”. En un momento en que el pueblo deportado al extranjero esperaba su liberación, y esta lectura propone una respuesta sorprendente: la esperada liberación no sería obra de un guerrero sino de un “siervo de Dios que aceptase cargar con los pecados de la humanidad”.

 

*SALMO 30

 

 *MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Heb 4,14-16;5,7-9)

 

           Escuchemos la reflexión que la comunidad cristiana primitiva se hacía sobre el sentido de la muerte de Jesús por nosotros: su debilidad como la nuestra, su entrega al Padre hasta la muerte. Y cómo es fuente de salvación eterna.

 

*MONICIÓN A LA PASIÓN SAN JUAN

           El relato de la pasión que nos narra San Juan, nos muestra, cómo la fuerza del poder y la falsedad de una vida religiosa pueden condenar a un inocente. Es tal vez la historia de muchos hombres, la historia de cada día ¿Por qué muere Jesús? JESUS muere y es sepultado, para que los humanos que vivimos en la muerte, enterremos para siempre la semilla del pecado y nos acerquemos hasta el Padre, renacidos por el soplo del Espíritu.

 

*HOMILIA.

 

 *MONICIÓN A LA ORACIÓN UNIVERSAL.

           Hoy, ante Jesús que da la vida por la humanidad entera, nuestra oración debe ser más intensa, para que a todos llegue la vida que nace de la cruz. Unámonos pues, ahora, en la oración universal, que hoy, como cada Viernes Santo, hacemos con una especial solemnidad.

ORACION UNIVERSAL: (oficial)

            PRIMERA: Oremos, hermanos, por la Iglesia Santa de Dios, para que el Señor le de la paz, la mantenga en la unidad, la proteja en toda la tierra, y a todos nos conceda una vida confiada y serena, para Gloria de Dios, Padre todopoderoso.

           (breve silencio, el celebrante recita la colecta)

            SEGUNDA: Oremos también por nuestro Santo padre el papa Benedicto XVI, para que Dios, que lo llamó al orden Episcopal lo asista y proteja para bien de la Iglesia como guía del pueblo santo de Dios.

           (Breve silencio, el celebrante recita la colecta)

            TERCERA: Oremos también por nuestro obispo Demetrio, por todos los Obispos, presbíteros y diáconos, y por todos los miembros del pueblo Santo de Dios.

           (Breve silencio. El celebrante recita la colecta)

            CUARTA: Oremos también por nuestros catecúmenos, para que Dios nuestro Señor los ilumine interiormente, les abra con amor las puertas de la Iglesia, y así encuentren en el bautismo el perdón de sus pecados y la incorporación plena a Cristo, nuestro Señor.

           (Breve silencio. El celebrante recita la colecta.)

           QUINTA: Oremos también por todos aquellos hermanos nuestros que creen en Cristo, para que Dios Nuestro Señor asista y congregue en una sola iglesia a cuantos viven de acuerdo con la verdad que han conocido.

           (Breve silencio. El celebrante recita la colecta)

            SEXTA: Oremos también por el pueblo judío, el primero a quien Dios habló desde antiguo por los profetas, para que el Señor acreciente en ellos el amor de su nombre y la fidelidad a la Alianza que selló con sus padres.

           (Breve silencio. El celebrante recita la colecta)

            SEPTIMA: Oremos también por los que no creen en Cristo, para que, iluminados por el Espíritu Santo, encuentren también ellos el camino de la salvación.

           (Breve silencio. El celebrante recita la colecta)

            OCTAVA: Oremos también por los que admiten a Dios, para que por la rectitud y sinceridad de su vida alcancen el premio de llegar a él.

           (Breve silencio. El celebrante recita la colecta)

            NOVENA: Oremos también por los gobernantes de todas las naciones, para que Dios Nuestro Señor, según sus designios, les guíe en sus pensamientos y decisiones hacia la paz y libertad de todos los hombres.

           (Breve silencio. El celebrante recita la colecta)

            DECIMA: Oremos, hermanos, a Dios Padre Todopoderoso, por todos los que en el mundo sufren las consecuencias del pecado, para que cure a los enfermos, de aliento a los que padecen hambre, libere de la injusticia a los perseguidos, redima a los encarcelados, conceda volver a casa a los emigrantes y desterrados, proteja a los que viajan, y de la salvación a los moribundos.

           (Breve silencio. El celebrante recita la colecta).

 

 *COLECTA: La colecta de hoy será destinada para los cristianos de los santos lugares.

 

 *MONICIÓN A LA ADORACION DE LA CRUZ:

         La cruz de Jesucristo es hoy el centro de nuestra asamblea. Por eso ahora la recibiremos solemnemente, y manifestaremos nuestra fe y agradecimiento a nuestro Salvador. Porque él ha muerto por nosotros. Pongámonos de pie.

           El sacerdote nos muestra la Cruz y dice: “Mirad el árbol de la Cruz donde estuvo clavada la salvación del mundo”, a esta invitación nosotros respondemos “Venid adorarlo”.

 

  *CANTO A LA ADORACIÓN DE LA CRUZ.

 

 *MONICIÓN PARA LA COLOCACIÓN DE LA CRUZ

           Tu cruz adoramos, Señor, y tu Santa Resurrección alabamos y glorificamos; por el madero ha venido la alegría al mundo entero.

           El señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros y tenga piedad.

           Tu cruz adoramos, Señor, y tu Santa Resurrección alabamos y glorificamos, por el madero ha venido la alegría al mundo entero.

 

  *MONICIÓN MIENTRAS SE VA A BUSCAR AL SANTÍSIMO:

 

           Hoy no celebramos la Eucaristía. Hoy contemplamos a Jesús muerto en la cruz, mientras esperamos celebrar la Eucaristía de la Noche de Pascua. Pero en esta espera nos acompaña también el Cuerpo del Señor entregado por nosotros. Por eso, ahora comulgaremos de la Eucaristía que ayer celebramos, en la espera de la Resurrección.

 

  *INTRODUCCIÓN AL PADRE NUESTRO:

           Fieles a la recomendación del Salvador, y siguiendo sus divinas enseñanzas, con toda confianza, nos atrevemos a decir:

*PADRE NUESTRO.

 

*INVITACION A LA COMUNION

 

 

 PAUTAS DE LA HOMILÍA

El Viernes Santo posee varios mensajes entrelazados:

  1. INTERIORIZAR QUE EL AMOR DE JESÚS A LA HUMANIDAD LE  LLEVÓ A DAR LA VIDA.  
  2. PROFUNDIZAR EN EL ACONTECIMIENTO DE LA MUERTE DE JESÚS Y SUS CAUSAS.  
  3. COMPRENDER QUE EL AMOR-SERVICIO A LA HUMANIDAD ENTRAÑA EL COMPROMISO CON LOS CRUCIFICADOS DE NUESTRO TIEMPO.  

   ¿CUÁL ES EL SENTIDO DE LA MUERTE DE JESUCRISTO EN LA CRUZ?:

1.- Jesús muere para cumplir la voluntad del Padre, que consiste en realizar la obra de la salvación, implantar el Reino de Dios, que es el Reino de justicia, de amor y verdad.

2.- Jesús muere para salvar a los hombres, por amor a los hombres, para liberarnos de nuestras esclavitudes y pecado, para reconciliarnos con el Padre.

3.- Jesús muere para salvarnos de la muerte.

4.- Jesús muere en la cruz porque nosotros matamos y asesinamos, para acoger aquello que ha sido perdido: “No es salvado aquello que no se ha asumido”.